La eliminatoria de playoff para el Campeonato del Mundo 2027 entre España e Israel ya tiene sede definitiva. Según ha confirmado la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM), el cruce se disputará en Buenos Aires durante la semana del 11 al 17 de mayo. Esta decisión responde a la necesidad de encontrar un escenario neutral ante la actual inestabilidad geopolítica derivada de la guerra en Oriente Próximo.
La iniciativa partió del presidente de la RFEBM, Francisco Blázquez, quien consensuó la medida con su homónimo israelí, Idan Mizrahi. Ambos mandatarios consideraron que trasladar el encuentro a Argentina sería “beneficioso para la visibilidad del deporte”. Tras recibir el visto bueno de las federaciones Europea (EHF) e Internacional (IHF), se gestionó el acuerdo con la Confederación Argentina de Balonmano, que aceptó albergar la cita.
Desde el organismo federativo español se ha querido agradecer formalmente la predisposición de todas las instituciones implicadas para “posibilitar la disputa de esta trascendente cita de nuestros ‘Hispanos’”. El traslado logístico supone un hito poco habitual en competiciones europeas, pero garantiza la seguridad de los deportistas y el correcto desarrollo de la competición oficial en un entorno de paz.
En lo deportivo, el equipo dirigido por Jordi Ribera se juega mucho más que un pase al Mundial. El torneo de 2027 es la primera gran oportunidad para obtener el billete directo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, además de definir las plazas para los torneos Preolímpicos. Para España, mantener su presencia en la élite mundial es el objetivo prioritario de este viaje transatlántico.
Argentina, país con una gran tradición y afición al balonmano, recibirá así un duelo de máximo nivel internacional. Aunque la selección de Israel ejercerá administrativamente como local en la eliminatoria, el cambio de continente busca rebajar la tensión extradeportiva y asegurar que el protagonismo recaiga exclusivamente sobre el parqué de Buenos Aires.