El número de contribuyentes con patrimonios superiores a 30 millones de euros se ha duplicado con creces en poco más de una década. Los datos de la Agencia Tributaria sitúan esa cifra en 1.023 declarantes en 2024, frente a los 471 de 2013.
Ese colectivo ha crecido casi todos los años desde el inicio de la recuperación económica tras la crisis de 2008. En 2014 sumaba 508 declarantes; en 2015, 549; en 2016, 579; y en 2017, 611.
La única excepción llegó en 2018, cuando el número retrocedió ligeramente hasta los 608. A partir de entonces, la cifra no ha dejado de subir: 701 en 2019, 724 en 2020, 831 en 2021, 852 en 2022 y 865 en 2023.
El total de contribuyentes obligados a declarar el Impuesto de Patrimonio en 2024 fue de 227.424. La cifra supone un descenso de 1.151 respecto a los 228.575 del año anterior.
Ese conjunto de contribuyentes declaró un patrimonio conjunto de 986.984 millones de euros. La media individual se situó en 4,07 millones, un 6,4% más que en 2023.
Sin embargo, solo 185.031 personas acabaron pagando el impuesto. Ingresaron un total de 2.153,7 millones de euros, la cifra más alta de toda la serie histórica.
Esa recaudación superó en un 9,3% los 1.970,7 millones ingresados un año antes. El repunte se explica por la reactivación del tributo en varias comunidades autónomas.
El Impuesto de Patrimonio desapareció el 1 de enero de 2008. El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero lo recuperó en 2011 con carácter temporal, previsto hasta 2013, pero los ejecutivos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez lo han ido prorrogando desde entonces.
En 2023 entró en vigor el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas. Grava con una cuota adicional los patrimonios personales que superan los tres millones de euros.
Su objetivo era evitar que las grandes fortunas quedaran exentas gracias a las bonificaciones autonómicas del Impuesto de Patrimonio. La norma parte de una regla clave: quien paga el tributo regional no paga el estatal.
Por eso, comunidades como Madrid y Andalucía, que bonificaban al cien por cien el impuesto, decidieron reactivarlo. Madrid pasó de no recaudar nada en 2022 a ingresar casi 643 millones de euros en 2024. Andalucía, por su parte, pasó de cero a 38,7 millones.