El Consejo General de Colegios Farmacéuticos ha reivindicado la necesidad de que los profesionales sanitarios presten una atención sanitaria con perspectiva de género y sexo, teniendo en cuenta que las mujeres y los hombres enferman y reaccionan de forma diferente a la patología y a los tratamientos.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo, los farmacéuticos han recordado que existen patologías que impactan más y de forma distinta en la mujer, como las enfermedades cardiovasculares y sus complicaciones, la osteoporosis, las infecciones urinarias, la migraña, el asma, las enfermedades neurológicas, las infecciones de transmisión sexual, la menopausia, la anticoncepción o las enfermedades mentales.
Además, los farmacéuticos subrayan que hay que tener en cuenta que la biología también va a determinar cómo actúan y se metabolizan los fármacos, condicionando, así, el resultado terapéutico. En este sentido, señalan que la mujer tiene un mayor porcentaje de grasa corporal que el hombre, lo que afecta al volumen de distribución de algunos medicamentos.
A esto hay que añadir que sus riñones tienen menor capacidad de filtración (un 10% inferior que en los hombres) y, por ello, retienen durante más tiempo el fármaco inalterado, que sigue en el torrente sanguíneo, prologando su efecto en el organismo. Igualmente, apuntan que la población femenina tiene un mayor riesgo, entre 1,5 y 1,7 veces superior, de sufrir reacciones adversas a los medicamentos, impactando de forma real en su salud.
A estas diferencias se suman otras de género, que trascienden a la biología, y que hacen que mujeres y hombres expresen sus síntomas de diferente forma. También destacan que hay que tener en cuenta los determinantes sociales de la salud que en la mujer pueden afectar en diferentes grados, llegando incluso a producir inequidades en el acceso a los tratamientos.