La titular del Juzgado de Menores de Santander ha acordado una medida cautelar para los cuatro agresores expedientados por maltratar a un compañero de instituto consistente en la prohibición de acercarse y de comunicar con él por cualquier medio o a través de terceras personas hasta que recaiga una sentencia firme.
En un auto dado a conocer este miércoles y contra el que cabe recurso, la magistrada atiende de este modo a la petición realizada por la Fiscalía de Menores, que el pasado viernes solicitó la adopción de esta medida.
Entiende la juez que la misma «guarda la necesaria proporcionalidad con los hechos que han motivado la incoación del expediente».
Y es que «de lo hasta ahora instruido y sin ánimo de prejuzgar, se desprende indiciariamente que los mismos pudieran tipificarse como delitos de maltrato, trato degradante y delito de odio, de especial gravedad atendida la situación de vulnerabilidad de la víctima, el entorno escolar en el que se producen y demás circunstancias concurrentes».
Por eso, acuerda la adopción de la medida cautelar de prohibición de los agresores acercarse al menor, a su domicilio, lugar de estudios o cualquier otro en el que se encontrara, y de comunicarse con el mismo por cualquier medio o a través de terceras personas.
Del mismo modo, acuerda que se comunique la decisión al instituto y a la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria, «debiendo garantizarse en todo caso el derecho a la educación de los menores expedientados».