El alcalde de Algeciras, el socialista José Ignacio Landaluce, ha anunciado la interposición de una querella criminal contra la secretaria general del PSOE local y parlamentaria andaluza, Rocío Arrabal. La acción judicial, por delitos de injurias y calumnias graves, responde, según el regidor, a una “difusión reiterada de informaciones falsas” que habrían dañado su honor, su dignidad personal y su trayectoria pública.
La querella se ha presentado ante la Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y llega semanas después de que Arrabal denunciara a Landaluce ante el Tribunal Supremo por presuntos delitos de malversación y acoso o abuso sexual, dada su condición de senador. El alcalde sostiene que las declaraciones públicas de la dirigente socialista, en ruedas de prensa y ante medios, le atribuyen conductas de extrema gravedad sin base probatoria suficiente.
En el escrito, Landaluce enumera manifestaciones en las que, a su juicio, se le imputan hechos muy graves, incluso delitos contra la libertad sexual, apoyados —afirma— en anónimos y en contenidos que ya habrían sido desmentidos por quienes se presentaban como supuestas víctimas. El alcalde asegura que tales afirmaciones se realizaron con plena conciencia de su falsedad o, como mínimo, con temerario desprecio por la verdad.
La querella se fundamenta en la posible comisión de injurias y calumnias con publicidad, además de un delito contra la integridad moral. El argumento central es que la controversia habría traspasado el legítimo debate político para convertirse en un ataque personal continuado, con consecuencias en el plano individual, familiar e institucional.
En su comunicado, el regidor recalca su condena absoluta de cualquier forma de violencia contra las mujeres y denuncia la instrumentalización partidista de causas especialmente sensibles. “La utilización de acusaciones falsas o insinuaciones infundadas no solo vulnera derechos fundamentales; también banaliza una realidad social que exige el máximo respeto y rigor”, subraya.
Antes de acudir a la vía penal, Landaluce intentó un acto de conciliación con Arrabal para obtener una rectificación pública. Dicho acto concluyó sin acuerdo tras la incomparecencia de la querellada en el Juzgado de Instrucción de Algeciras. Ese resultado, sostiene el alcalde, precipitó la presentación formal de la querella ante el TSJA, según Europa Press.
El regidor insiste en que el objetivo de estas acciones es defender el derecho al honor, la presunción de inocencia y la verdad. Además, advierte de que se reserva nuevas acciones legales frente a quienes reproduzcan o amplifiquen las acusaciones que considera falsas, por cualquier medio.
Mientras el proceso avanza, Landaluce continúa al frente del Ayuntamiento, aunque permanece en baja provisional del PP a la espera de que se aclaren los hechos. El caso, que combina tensión política y vía judicial, abre un nuevo capítulo en la confrontación local y sitúa el foco en los límites del discurso público y la responsabilidad de las declaraciones en el ámbito político.