Hoy: 26 de febrero de 2025
La Universidad de Salamanca (USAL) ha saldado su deuda pendiente con Miguel de Unamuno y Jugo, rector eminente de la institución académica. En el centenario de su destierro a Fuerteventura, Unamuno ha sido honrado póstumamente con el doctorado honoris causa del Estudio, una distinción esperada durante mucho tiempo.
En una emotiva ceremonia en el Paraninfo, dos de sus nietos, Salomé y Miguel de Unamuno, «los últimos vivos de los seis que Unamuno conoció y tuvo en sus rodillas», han recibido en nombre de su abuelo lo que consideran «lo que es suyo». Pablo de Unamuno, médico y profesor jubilado de la Universidad de Salamanca, también nieto del pensador, previamente defendió la máxima distinción académica de la USAL.
Los familiares agradecieron el acto que, según ellos, consistió en «darle a Unamuno lo que es suyo desde hace un siglo, por decir siempre lo que pensaba, enfrentándose al poder, criticando y condenando su actitud represiva».
En el discurso de entrega, se destacaron los méritos académicos, literarios y la dedicación social y política de Unamuno. Su nieto resaltó «sus méritos académicos, sus méritos literarios y su dedicación y entrega social y política al entorno en el que vivía».
El rector actual de la Universidad de Salamanca recordó a Unamuno como «el más coherente» de los profesores que ha tenido la institución. Además, se resaltó su papel como «el intelectual de mayor audacia y compromiso de su tiempo».
Unamuno fue elogiado por su búsqueda incansable de la verdad y su firme defensa de la libertad de pensamiento. Se subrayó su valentía al no ceder ante las presiones del poder, incluso cuando sus opiniones generaban controversia.
El rector defendió la Universidad como un espacio de libre debate intelectual y concordia, valores que Unamuno encarnó y promovió durante su vida.
El acto incluyó la entrega a la Universidad de Salamanca del Título de Ciudadano de Honor de la República en favor de Miguel de Unamuno y la Banda con insignia de la Orden de la República, concedida al pensador. También se proyectó un vídeo con testimonios sobre su vida y obra, seguido de interpretaciones musicales por el Coro de la Universidad de Salamanca.
Como novedad, se entregó a los asistentes un bloc postal poético, titulado Hacedme, al fin, el que soñé, poeta, una antología de poemas escritos por Miguel de Unamuno durante su destierro.
Con la colocación de un vítor conmemorativo y la presencia de autoridades y descendientes directos de Unamuno, la ceremonia se convirtió en un homenaje duradero a la figura y el legado del ilustre pensador español.