Un gran despliegue de la Policía Nacional ha irrumpido a primera hora de la mañana de este domingo en la playa del Trampolín para dar comienzo a su desalojo.
Más de 30 furgones policiales se han unido a dos blindados medios sobre ruedas (BMR) y un tercero de alta movilidad táctico (VAMTAC), adscritos a las Unidades de Intervención Policial (UIP) para evitar posibles altercados.
El operativo pretende levantar el asentamiento chabolista donde se estima que viven más de 3.500 personas «en una primera fase», según han informado desde la Jefatura Superior de Ceuta.
Los migrantes se trasladarán en autobuses hasta el CATE, donde se les realizará el correspondiente triaje a quienes así lo deseen. Como sucedió durante el desalojo de Benítez, también tendrán la opción de ser conducidos a la frontera para retornar voluntariamente a Marruecos.
En aquella ocasión, cuando se desmanteló el asentamiento con algo más de 300 migrantes, la inmensa mayoría de ellos decidió regresar a su país.
El despliegue policial para este operativo es mayor en cuanto a recursos humanos y materiales, a la espera de que el Gobierno informe del volumen de efectivos y vehículos activados. El Ministerio del Interior ha querido reforzar los medios para esta operación debido a la envergadura de la misma, a sabiendas de que en el Trampolín duermen más de 3.500 personas.
Tal y como ha explicado la Policía, la de este domingo será una primera fase del desalojo de la playa. Solo podrán trasladar a una parte, ya que aún no hay plazas disponibles suficientes en los dispositivos de acogida.