El invierno ha vuelto a dejar su huella en la red viaria del sureste peninsular. Las bajas temperaturas, unidas a las precipitaciones en forma de nieve y la presencia de hielo en la calzada, están provocando importantes complicaciones en varias carreteras de Almería y del entorno de Sierra Nevada. Desde primera hora de este viernes, la situación obliga a extremar la precaución al volante y a informarse antes de emprender cualquier desplazamiento.
A primera hora de la mañana, dos vías permanecían cerradas al tráfico por motivos de seguridad. En la provincia de Granada, la carretera de acceso a Sierra Nevada, la A-395, ha quedado clausurada en su tramo inicial debido a la acumulación de nieve. En Almería, la AL-5405, a la altura de Escúllar y La Estación, también ha tenido que ser cortada ante el riesgo que supone circular por una calzada helada.
Estas decisiones se han tomado siguiendo los avisos y recomendaciones de la Dirección General de Tráfico, que insiste en evitar desplazamientos innecesarios en zonas afectadas por el temporal. Los equipos de mantenimiento trabajan para restablecer la normalidad, aunque la reapertura dependerá de la evolución meteorológica y del estado del firme, según Europa Press.
La imagen es ya habitual en los meses más fríos: quitanieves, señales de prohibición y conductores obligados a replantear rutas. Para muchos vecinos de estas zonas, no es solo una molestia puntual, sino una limitación real en su movilidad diaria.
Además de los cortes totales, otras tres carreteras de la provincia de Almería presentan restricciones severas. En estas vías es obligatorio circular con cadenas o neumáticos de invierno, una medida imprescindible para garantizar la seguridad. Se trata de tramos que conectan zonas de montaña, especialmente sensibles a la nieve y al hielo.
En estas carreteras, la circulación de autobuses y vehículos pesados está prohibida, y los turismos deben respetar una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora. Estas limitaciones buscan reducir el riesgo de accidentes en tramos donde la adherencia es mínima y cualquier maniobra puede resultar peligrosa.
Las autoridades recuerdan la importancia de revisar el estado del vehículo, llevar equipamiento adecuado y consultar la información actualizada antes de viajar. Un trayecto cotidiano puede convertirse en una situación de riesgo si no se toman las precauciones necesarias.
La nieve, aunque hermosa y necesaria para los ecosistemas, vuelve a recordarnos su cara más exigente cuando se trata de movilidad. En jornadas como esta, la prudencia se convierte en el mejor aliado de los conductores. Respetar las indicaciones, adaptar la conducción y priorizar la seguridad es clave para evitar incidentes y garantizar que todos lleguen a su destino sin contratiempos.