Lo ha reiterado este jueves, junto a la FIBA, en un comunicado conjunto. Llega dos días después de que la Euroliga rechazara, según las informaciones, venderse a la competición estadounidense.
Las dos organizaciones aseguran que siguen «comprometidas» con una nueva liga profesional masculina en Europa. Buscan socios que compartan su idea de crecimiento y el modelo deportivo europeo.
Su reacción llega después de la reunión del martes en el Lago de Como, en Italia. Allí se sentaron los 13 clubes propietarios de la Euroliga y representantes de la NBA.
El encuentro servía para debatir el futuro del proyecto NBA Europa. Los clubes habrían declinado una oferta de compra de la Euroliga por unos 500 millones de euros.
Según el texto, los clubes accionistas de Euroleague Commercial Assets acordaron iniciar el proceso para convertir sus licencias en franquicias permanentes. Actualmente tienen licencias de diez años.
Los clubes también quieren continuar con el plan de expansión del torneo. De esta forma, la Euroliga refuerza su propio camino y no se integra en el proyecto estadounidense.
Ante ese escenario, la NBA y la FIBA siguen defendiendo una alianza a tres bandas. Creen que unificar el baloncesto europeo beneficiaría a clubes, jugadores y, sobre todo, aficionados.