La legendaria gimnasta Simone Biles suma un nuevo capítulo a su trayectoria deportiva y humana. La siete veces campeona olímpica y cuatro veces galardonada como Deportista del Año en los Premios Laureus se ha convertido en embajadora global de Laureus, reforzando así su compromiso con el deporte como herramienta de transformación social.
Biles inició esta nueva etapa durante una visita a Milán, donde participó en una actividad con jóvenes del proyecto Polisportiva Garegnano, una iniciativa respaldada por el programa Laureus Sport for Good. Allí compartió tiempo con niños y niñas en las colchonetas, escuchó sus historias y les transmitió un mensaje claro: el deporte puede abrir puertas y fortalecer la confianza.
La gimnasta estadounidense no estuvo sola. La acompañó su marido, Jonathan Owens, jugador de los Chicago Bears de la NFL. Ambos viajaron a Italia con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, pero encontraron espacio para acercarse a un proyecto que simboliza el espíritu de inclusión y superación que promueve Laureus.
Para muchos de los jóvenes presentes, compartir entrenamiento con Biles fue una experiencia inolvidable. Más allá de sus títulos, representa un ejemplo de resiliencia, autenticidad y valentía, cualidades que han marcado su carrera dentro y fuera de la competición.
Polisportiva Garegnano forma parte de los más de 300 programas que impulsa Laureus en todo el mundo. Su objetivo es ofrecer entornos seguros e inclusivos donde niños y jóvenes puedan desarrollar habilidades para la vida, especialmente en contextos afectados por la violencia o la desigualdad. La iniciativa también se integra en el legado social de los Juegos de Milán-Cortina 2026.
En sus primeras declaraciones como embajadora, Biles recordó que Laureus ha tenido un papel importante en su trayectoria. Haber recibido en cuatro ocasiones el premio a Deportista del Año fue, según sus palabras, un honor. Ahora, asumir este nuevo rol la llena de un orgullo distinto: el de poner su voz al servicio de una causa que cree firmemente.
La deportista destacó la importancia de apoyar a las niñas y mujeres jóvenes, un enfoque que considera esencial para construir un futuro más equitativo. La energía y la determinación que percibió en Milán reforzaron su convicción de que el deporte tiene un poder real para cambiar vidas.
Desde la Academia Laureus, figuras históricas como Nadia Comaneci han celebrado la incorporación de Biles al movimiento. La describen como una atleta extraordinaria y un modelo para las nuevas generaciones.
Con este nombramiento, Simone Biles amplía su impacto más allá de la gimnasia. Su figura se convierte en un puente entre la excelencia deportiva y el compromiso social, recordando que el verdadero éxito también se mide por la capacidad de inspirar y transformar.