Los precios de la gasolina y el diésel han encadenado su segunda semana consecutiva de descensos, con caídas superiores al 3% en el caso de la gasolina. La tendencia bajista coincide con la entrada en vigor, el pasado 1 de octubre, de la nueva rebaja fiscal aprobada por el Gobierno para aliviar el impacto de la crisis en Oriente Próximo sobre los carburantes.
Según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea consultados por Europa Press, el precio medio del litro de gasolina se ha situado esta semana en 1,789 euros, tras abaratarse un 3,24% respecto a la anterior. El diésel, por su parte, ha bajado un 1,46%, hasta los 1,889 euros por litro.
Con estos nuevos descensos, la gasolina acumula una caída de casi el 7,8% en lo que va de octubre, mientras que el gasóleo se ha abaratado un 4,5%. Ambos combustibles se alejan así de los dos euros por litro, una barrera a la que se habían aproximado durante las últimas semanas tras las subidas provocadas por la tensión en los mercados energéticos.
La bajada de los precios coincide con la aplicación de las nuevas bonificaciones fiscales aprobadas por el Ejecutivo dentro de su tercer paquete de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas del conflicto en Oriente Próximo.
Desde el 1 de octubre, la rebaja sobre los hidrocarburos ha vuelto a situarse en 20 céntimos por litro para la gasolina y el gasóleo. Esta bonificación sustituye a la de cinco céntimos que estaba vigente anteriormente para la gasolina, mientras que el diésel ya contaba con una reducción de 20 céntimos desde principios de septiembre.
El calendario previsto establece que la bonificación bajará a 13 céntimos por litro en noviembre y a seis céntimos en diciembre. No obstante, el plan incorpora una cláusula de salvaguarda: si los precios del petróleo superan el umbral previsto del 15%, la rebaja volverá automáticamente a los 20 céntimos por litro en noviembre o diciembre, según corresponda.
La evolución de los próximos meses dependerá, por tanto, tanto de la aplicación de estas medidas fiscales como del comportamiento de los mercados internacionales.
Pese a las últimas bajadas, repostar continúa siendo considerablemente más caro que hace doce meses. Con los precios medios actuales, llenar un depósito de 55 litros de diésel cuesta unos 103,89 euros, frente a los 77,27 euros de hace un año. La diferencia asciende a 26,62 euros.
En los vehículos de gasolina, llenar el mismo depósito supone un desembolso aproximado de 98,39 euros, frente a los 81,07 euros registrados un año antes. En este caso, el sobrecoste es de 17,32 euros.
Las cifras reflejan que el descenso de las últimas semanas todavía no ha compensado las subidas acumuladas durante los meses anteriores, cuando la escalada del conflicto en Irán elevó la preocupación por el suministro de petróleo y la evolución de los precios energéticos.
Los dos carburantes habían llegado a acercarse a los máximos registrados durante el verano de 2022. En julio de aquel año, el litro de gasolina alcanzó los 2,141 euros, mientras que el diésel llegó a los 2,10 euros.
La gasolina había encadenado trece subidas consecutivas desde finales de junio antes de iniciar su reciente descenso. La caída actual la sitúa en niveles similares a los de finales de agosto, mientras que el gasóleo retrocede hasta precios comparables a los de principios de septiembre.
Sin embargo, el precio final que pagan los conductores no depende únicamente de la cotización del petróleo. También influyen la cotización específica de la gasolina y el gasóleo, los impuestos, el coste de la materia prima, la logística y los márgenes comerciales.
Además, las variaciones del precio del crudo no se trasladan de forma inmediata a los surtidores, sino que existe un desfase temporal entre los movimientos de los mercados y su repercusión en el precio final.
A pesar de los elevados precios, España continúa por debajo de las medias europeas. La gasolina sin plomo de 95 octanos cuesta una media de 1,789 euros por litro en España, frente a los 2,009 euros de la Unión Europea y los 2,078 euros de la eurozona.
En el caso del diésel, el precio español de 1,889 euros por litro también queda por debajo de los 2,135 euros de media comunitaria y de los 2,186 euros de la zona euro.
La doble bajada semanal ofrece así cierto alivio a los conductores, aunque el coste de llenar el depósito sigue siendo notablemente superior al de hace un año y la evolución de los carburantes continúa ligada a la incertidumbre energética internacional.