La falta de recursos en salud mental está dejando a numerosos niños y adolescentes tutelados sin el apoyo psicológico que necesitan. La organización Nuevo Futuro ha advertido de esta situación con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra cada 10 de octubre.
Según la entidad, más del 40% de estos menores no recibe la atención especializada que necesitaría. Uno de los principales problemas es la saturación de los servicios públicos, donde las citas pueden espaciarse hasta seis meses, un tiempo especialmente largo para quienes atraviesan situaciones emocionalmente difíciles.
La psicóloga Susana Bernal explica que, ante la escasez de recursos, los profesionales deben atender primero los casos más graves. Esto provoca que otros menores, cuyos problemas no resultan tan visibles, queden sin el acompañamiento adecuado.
La situación también preocupa cuando los jóvenes cumplen 18 años y abandonan el sistema de protección. Según Nuevo Futuro, únicamente el 24% consigue mantener el apoyo psicológico.
Los especialistas recuerdan que las experiencias traumáticas durante la infancia pueden afectar a la autoestima, las relaciones personales y el aprendizaje.
Por ello, reclaman que la protección de estos menores vaya más allá de cubrir sus necesidades materiales e incluya una atención emocional continuada.