Los datos oficiales confirman que la delincuencia se ha disparado un 60% en la ciudad autónoma desde agosto, en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El presidente del TSJA, Lorenzo Del Río, relacionó este incremento con la llegada masiva de inmigrantes a finales de julio. Ante la previsión de que la delincuencia siguiera creciendo, el TSJA decidió reforzar los juzgados de la ciudad. El juzgado número 4, especializado en violencia contra la mujer, ha duplicado ya su plantilla.
Cuestionado sobre si haría falta un nuevo refuerzo, el magistrado matizó el alcance del problema. Consideró que, a día de hoy, no es un asunto judicial sino humanitario, social y político.
En ese sentido, el presidente del TSJA fue tajante. Afirmó que ese tipo de conflicto escapa a las competencias del poder judicial.
Por su parte, la fiscal superior de Andalucía, Ceuta y Melilla, Ana Tárrago, mostró su solidaridad con la ciudad. Describió la situación como «difícil, compleja e insoportable» tras el asalto masivo registrado en la frontera a finales de julio.
Tárrago recordó que los ceutíes llevan ya más de mes y medio soportando esta situación. Insistió en que la ciudad autónoma no tiene capacidad para asumir en solitario este problema.
La fiscal reclamó una respuesta rápida por parte de distintas instancias. Mencionó al Gobierno central, a organismos internacionales y a posibles acuerdos entre países.
Tárrago también quiso reconocer la labor de sus compañeros destinados en Ceuta. Destacó el trabajo realizado para garantizar la legalidad y proteger los derechos fundamentales en un contexto complicado.
Por último, recordó que el pasado 31 de julio tramitó el envío de tres fiscales de refuerzo, además de personal de apoyo. Aseguró que desde entonces ha mantenido contacto permanente con el equipo destinado en la ciudad autónoma.