La investigación abierta en España por las presuntas agresiones sexuales denunciadas contra Julio Iglesias ha entrado en una nueva fase. La defensa del artista ha solicitado formalmente a la Fiscalía de la Audiencia Nacional que archive las diligencias al considerar que los tribunales españoles no son competentes para investigar unos hechos que, según sostiene, habrían ocurrido fuera del territorio nacional.
El abogado del cantante, José Antonio Choclán, ha presentado un escrito en el que argumenta que existe una ausencia de jurisdicción española, ya que los hechos denunciados se habrían producido en países del Caribe. Según la defensa, Iglesias no reside en España, sino de forma habitual en el lugar donde presuntamente ocurrieron los hechos, y las denunciantes tampoco tienen nacionalidad española ni viven en el país.
En este contexto, el letrado considera que las supuestas víctimas deberían haber presentado la denuncia en el país donde se produjeron los hechos, y no ante la justicia española. A su juicio, no es admisible que el primer paso procesal sea elegir la jurisdicción que resulte más conveniente. Por ello, solicita a la Fiscalía que ponga fin a la investigación y “dé carpetazo” a las diligencias abiertas.
Además del argumento jurídico, la defensa denuncia una grave campaña mediática que, según afirma, está causando un importante daño reputacional al artista. En el escrito se insiste en la necesidad de proteger el honor y la dignidad de Julio Iglesias, y se advierte de posibles acciones legales frente a lo que consideran un uso abusivo de la vía penal.
No obstante, el abogado también deja claro que, si la Fiscalía decide continuar y tomar declaración a las denunciantes como testigos protegidos, solicitará estar presente para rebatir las acusaciones y demostrar su falsedad.
Las denuncias han salido a la luz a raíz de una investigación periodística publicada por elDiario.es en colaboración con Univisión Noticias. En ella, dos antiguas trabajadoras del entorno doméstico del cantante aseguran haber sufrido tocamientos, presiones sexuales, humillaciones y vejaciones durante su etapa laboral.
Una de las mujeres describe un entorno de control y aislamiento, y afirma haber sido obligada a mantener relaciones sexuales de forma reiterada. Estos hechos, según los testimonios recogidos, habrían ocurrido en 2021 en residencias situadas en República Dominicana y Bahamas. La investigación periodística sostiene que los relatos han sido contrastados con pruebas documentales, como mensajes, registros de llamadas e informes médicos.
Julio Iglesias ha negado rotundamente estas acusaciones. En un mensaje publicado en sus redes sociales, el cantante calificó los hechos de “absolutamente falsos”, aseguró sentirse profundamente triste y afirmó que todavía tiene fuerzas para que se conozca “toda la verdad”.
Mientras la Fiscalía decide si archiva o no la investigación, el caso sigue generando un intenso debate público, en el que se cruzan cuestiones legales, testimonios personales y el impacto de las denuncias en la figura de uno de los artistas españoles más conocidos a nivel internacional.