Irán ha rechazado una propuesta de Estados Unidos para poner fin a la guerra lanzada el pasado 28 de febrero, afirmando que se trata de una posición «excesiva», que evidencia la falta de voluntad de Washington para llegar a un pacto, y reiterar que Teherán pondrá las «condiciones» al cese de las hostilidades.
Según informa el canal estatal Press TV, citando a un alto funcionario político y de seguridad con conocimiento sobre los contactos, Irán ha recibido una propuesta de parte de Estados Unidos, que ha activado contactos a través de diversos canales diplomáticos. De todos modos, para la República Islámica las propuestas son «excesivas» y no se corresponden con la realidad en el terreno.
«Irán pondrá fin a la guerra cuando decida hacerlo y cuando se cumplan sus propias condiciones», ha asegurado el citado funcionario a Press TV, que ha indicado que Teherán ha comunicado a todos los intermediarios que un alto el fuego está condicionado a la aceptación de todas sus condiciones.
«No se celebrarán negociaciones antes de eso», ha indicado, en alusión a los distintos aspectos para pactar un alto el fuego e insistir en que las represalias de Irán continuarán hasta que se cumplan las condiciones iraníes.
Las autoridades iraníes vienen insistiendo en que Estados Unidos e Israel deben parar la «agresión y asesinatos» contra Irán, además de mecanismos concretos para que no se repita el ataque contra Teherán, así como reparaciones de guerra y el reconocimiento de todos los actores internacionales de la autoridad iraní sobre el estrecho de Ormuz.
Las autoridades de Pakistán se han ofrecido a «acoger» unas «conversaciones significativas» entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra desatada en Oriente Próximo. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, ha apuntado a que podría facilitar conversaciones «concluyentes que permitan una solución integral al conflicto en curso».
Junto a Pakistán, otros actores como Turquía y Omán han multiplicado los contactos diplomáticos toda vez que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha cambiado de marcha en el conflicto en Irán y se abre ahora a relanzar un proceso de negociación con la República Islámica para estudiar una salida diplomática a la guerra.
Tras desvelar «conversaciones muy sólidas» con Irán los últimos días y subrayar que hay un «importante» consenso sobre los puntos para un eventual pacto con Teherán que ponga fin a la guerra, Trump ha insistido en lanzar negociaciones que pasarían por que la República Islámica renuncie explícitamente a poseer armas nucleares una vez apuntó que el acuerdo podía ser inminente.
De lado iraní vienen rechazando que se estén produciendo negociaciones con Washington y el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, atribuyó el anuncio del presidente estadounidense sobre un inminente un acuerdo a un intento de «manipular» el precio del petróleo.