El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Donyamali, advirtió de que la selección iraní, que disputa el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, abandonaría los partidos del Mundial si se produjeran protestas en el estadio contra los dirigentes del país asiático.
«Hemos informado a la FIFA de que los responsables del equipo abandonarían el partido tan pronto como escucháramos consignas políticas en los estadios», aseguró Donyamali en declaraciones publicadas por el portal deportivo Varzesh3.
El informe señaló que también se ha pedido repetidamente a la FIFA que se asegure de que los aficionados solo lleven la bandera oficial del país a los estadios, y no la antigua bandera persa. «El equipo también abandonaría el campo en tales casos», defendió.
La antigua bandera con el león y el sol es la preferida especialmente por los grupos de oposición monárquicos y se utiliza en las manifestaciones en el extranjero como símbolo de oposición al sistema islámico en Irán.
Dos de los tres partidos de la fase de grupos de Irán, el lunes contra Nueva Zelanda y el 21 de junio contra Bélgica, se disputarán en Los Ángeles, donde vive la mayoría de los dos millones de iraníes que residen en Estados Unidos.
La participación del equipo en el Mundial se ve ensombrecida por el conflicto militar iniciado en febrero entre Irán y Estados Unidos. Así, la selección iraní trasladó su campamento base de Arizona a la ciudad mexicana de Tijuana y el equipo solo podrá viajar el día del partido para disputar sus encuentros en el país norteamericano.