El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió al 3,3% interanual en marzo, su mayor valor desde junio de 2024, impulsado por el encarecimiento de carburantes debido al conflicto en Oriente Próximo, según datos avanzados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El aumento se explica principalmente por los combustibles y lubricantes para vehículos, junto al gasóleo para calefacción. Por su parte, el descenso de la electricidad fue menor que el del año pasado, contribuyendo a amortiguar la subida.
El Ministerio de Economía destaca que la apuesta por energías renovables ha mitigado el impacto del shock energético y que las recientes medidas fiscales están ayudando a moderar los precios de los carburantes, pese a la presión de las cotizaciones internacionales del petróleo.
La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, se mantuvo en el 2,7%, su nivel más alto desde agosto de 2024. En términos mensuales, el IPC creció un 1%, la mayor subida desde junio de 2022.