Un estudio pionero revela que este enfoque asistencial disminuye los procedimientos invasivos, recorta el uso de antibióticos y evita traslados innecesarios en la recta final de la enfermedad
Un estudio publicado por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) apunta que incluir a las personas con demencia avanzada en programas de cuidados paliativos podría reducir en torno a un 50% los ingresos y traslados hospitalarios.
La investigación, llevada a cabo por el Hospital Universitario Rey Juan Carlos de Móstoles, analizó de forma retrospectiva a 298 pacientes con una edad media de 88 años, comparando a quienes recibieron cuidados paliativos frente a los que no.
Los resultados demuestran que los pacientes integrados en el programa sufrieron una media de 1,7 transiciones asistenciales frente a las 2,7 del grupo de control, además de registrar una estancia hospitalaria global significativamente menor.
El abordaje paliativo también se asoció con un enfoque menos intervencionista, traduciéndose en una bajada de los procedimientos médicos invasivos y en un uso más moderado de los antibióticos de amplio espectro.
Los autores del trabajo insisten en que, al tratarse de un estudio observacional, los datos reflejan una fuerte asociación pero exigen más investigaciones para confirmar una relación causal directa y optimizar los tiempos de intervención.