El luchador Ilia Topuria, doble campeón de la UFC, se presentó el pasado miércoles en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Móstoles, que tramita las cuestiones familiares derivadas de su separación con Giorgina Uzcategui, tras la denuncia interpuesta por presuntos malos tratos. La vista tenía como objetivo resolver un asunto preliminar relacionado con la custodia de su hija menor, sin que por el momento se haya fijado fecha para su declaración dentro del proceso penal.
Durante la sesión judicial se abordó la solicitud de Uzcategui para viajar con la pequeña a Miami durante un mes, alegando haber recibido amenazas. El campeón de la UFC se opuso a este traslado, dentro del proceso civil derivado de la separación. Finalmente, el juez desestimó todas las peticiones de la madre, por lo que la niña, de apenas un año y medio, no podrá salir del país sin la autorización de Topuria, según ha informado la revista ¡Hola!.
Topuria había aclarado previamente que su asistencia al juzgado no estaba vinculada a las acusaciones de maltrato: “La realidad es que, por el funcionamiento del sistema judicial, debo acudir a ese juzgado, pero la citación está relacionada exclusivamente con un asunto familiar y administrativo”, explicó.
A su llegada, el luchador se mostró confiado y centrado en su hija: “Voy a ver a mi hija muy pronto… No estoy nada agobiado, estoy muy tranquilo. Mi prioridad es mi hija, mis hijos, mi familia”, declaró acompañado por sus abogados.
Según Topuria, la denuncia de su exmujer está motivada por cuestiones económicas: “Tras mi negativa a aceptar determinadas pretensiones económicas fuera de toda lógica, semanas después se presenta una denuncia por malos tratos, algo con lo que ya había sido amenazado y que está siendo analizado por la Justicia”, señaló.