Fernando Alonso ha salido al paso de las informaciones que le sitúan en el Dakar de 2027. Lo ha hecho este jueves, en la rueda de prensa previa al Gran Premio de Singapur.
El asturiano ha admitido que leyó esos rumores, pero no los da por buenos. En su opinión, las exigencias de la Fórmula 1 no son compatibles con las de un rally de este tipo.
El piloto ha advertido de que el Dakar no es un reto sencillo, aunque se haya sido competitivo en otras disciplinas. Según ha explicado, requiere mucha preparación, determinación y también algo de suerte.
El bicampeón del mundo ya corrió esta prueba en 2020. Preguntado por un posible regreso, ha prometido ser él quien comunique su próximo desafío, y que no será «un rumor».
El piloto ha valorado el octavo puesto de la última carrera, disputada en Sepang. Para él, sumar puntos y tener ritmo en carrera es esperanzador, pero seguir «muy lejos» de lo que querrían.
Fernando Alonso no espera que el AMR26 gane consistencia en lo que queda de temporada. Recuerda que el coche, con la misma configuración y unidad de potencia, rindió de forma muy distinta en Bakú.
Por eso cree que todo depende demasiado del fin de semana, y ve en Singapur una oportunidad. También ha pedido que se entienda bien el fallo de software que afectó a algunos monoplazas en la vuelta de formación bajo la lluvia. La FIA ya ha avanzado una actualización para el Gran Premio de Estados Unidos.
La carrera de este fin de semana se disputará de noche. A Fernando Alonso no le cambia mucho, porque el trazado está muy bien iluminado, aunque bromea con que prefiere correr de día.
La razón es práctica. Al ser una jornada larga, después de la carrera no se puede volar, y él prefiere comer en casa.
El piloto ha vuelto a defender los circuitos tradicionales, como Sepang, Zandvoort, Monza o Barcelona. En los urbanos, dice, se pilota al 95 % en clasificación y al 80 % en carrera para alejarse de los muros, y hay pocos adelantamientos.
Sobre los motores V8, V10 e híbridos, Fernando Alonso ha sostenido que el mundo ha cambiado. Recuerda que antes tenían un motor para el sábado y otro para el domingo, algo que hoy no ve posible, y cree que hay que adaptarse.