Elisa Mouliaá ha interpuesto una nueva denuncia contra Íñigo Errejón ante la justicia, acusándolo de presuntos delitos de calumnias, contra el honor y revelación de secretos. Esta acción legal surge tras la difusión pública de una conversación privada fechada en julio de 2025, la cual, según la defensa de la actriz, ha sido filtrada de manera sesgada para perjudicar su imagen pública.
La representación jurídica de Mouliaá sostiene que la publicación omitió fragmentos clave de dicho chat, lo que habría alterado sustancialmente el sentido de la comunicación. Al difundirse una versión parcial e incompleta, se habría ofrecido a la opinión pública una narrativa que no se ajusta a la realidad de los hechos, vulnerando así los derechos fundamentales y la intimidad de la denunciante.
Un punto relevante de la denuncia es la mención a una tercera persona en los mensajes omitidos, identificada como Soraya. Según el escrito, los comentarios de esta mujer resultan cruciales para entender el contexto íntegro de la conversación, ya que se refería al expolítico de Sumar en términos «profundamente críticos», empleando calificativos como «baboso» y «cerdo».
Más allá de la querella contra el exdiputado, la actriz ha iniciado otras acciones legales por incidentes que han agravado su situación personal. Entre ellos destaca un altercado policial en su negocio de productos de cannabis, donde fueron intervenidos artículos valorados en más de 3.000 euros, así como una grave inundación en su vivienda habitual provocada por la rotura de una tubería comunitaria.
La defensa de Mouliaá subraya que este cúmulo de circunstancias está provocando un «importante desgaste emocional, económico y reputacional» en la actriz. Su abogada insiste en que la intensa exposición mediática, sumada a los episodios que actualmente investiga la policía, constituye una vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva y a la protección de su honor.