El magistrado instructor del ‘procés’ en el Tribunal Supremo, Pablo Llarena, ha confirmado este lunes que deja sin efecto la orden de detención contra el expresidente catalán Carles Puigdemont. Considera aplicable a su caso la ley de amnistía y desestima el recurso de Vox.
Llarena lo ha acordado en un auto. Entiende que a Puigdemont, líder de Junts, es extensible la doctrina sobre la aplicación de la amnistía al delito de malversación.
Esa doctrina la fijó el Tribunal Constitucional en la sentencia que concedió el amparo a la exconsejera Dolors Bassa.
El instructor señala que debe aplicarse aunque no se compartan las razones en las que se apoya. A su juicio, la discrepancia no puede condicionar ni retrasar el cumplimiento de lo resuelto por el tribunal de garantías.
Con esta decisión, Llarena rechaza el recurso presentado por Vox, que ejerce la acusación popular. Se dirigía contra la resolución del 6 de octubre.
Ese día, el juez dejó sin efecto de forma provisional las órdenes de detención contra Puigdemont y el exconsejero Toni Comín.
El instructor aclara que su decisión se limita a levantar las órdenes de detención. No supone concluir el sumario, que sigue pendiente de determinados recursos.
Tampoco sustituye a la resolución definitiva sobre la extinción de la responsabilidad y el sobreseimiento que corresponda. Esa decisión debe adoptarla el órgano competente.
Llarena recuerda que, en el procedimiento ordinario, ese pronunciamiento corresponde a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.