El Congreso vuelve a activarse en pleno periodo inhábil. La Diputación Permanente, el órgano que sustituye al Pleno cuando no hay sesiones ordinarias, decidirá esta semana si llama a declarar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a ocho ministros en una ofensiva parlamentaria impulsada por el Partido Popular.
Los ‘populares’ quieren que Sánchez dé explicaciones inmediatas por varios asuntos que han marcado la agenda política de las últimas semanas, entre ellos los accidentes ferroviarios —especialmente el de Adamuz, con 45 fallecidos— y la situación internacional tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Sin embargo, Moncloa ya ha fijado la comparecencia del presidente para el 11 de febrero, cuando arranque el nuevo periodo de sesiones.
Además del jefe del Ejecutivo, el PP ha registrado peticiones para que acudan a la Cámara los titulares de Hacienda, Interior, Vivienda, Justicia, Igualdad, Ciencia, Sanidad y Transportes. El objetivo es que expliquen cuestiones como la financiación autonómica pactada con ERC, el encarecimiento de la vivienda, los problemas en la sanidad pública, la implantación del nuevo modelo judicial o la gestión de la red ferroviaria.
Cada solicitud se debatirá por separado y se votará previsiblemente el miércoles. El equilibrio de fuerzas en la Diputación Permanente anticipa un pulso ajustado: PSOE y Sumar no cuentan con mayoría suficiente y podrían necesitar apoyos para frenar algunas comparecencias.
Si salen adelante, las intervenciones deberían celebrarse antes de que termine enero, lo que comprimiría aún más la agenda política en una semana ya cargada de tensión. El PP busca así mantener la presión sobre el Ejecutivo en un momento especialmente delicado, con varios frentes abiertos y la oposición decidida a llevar el desgaste al Parlamento.