El Papa León XIV visitará España entre el 6 y el 12 de junio, en el que será su primer viaje oficial al país desde su elección como Pontífice. La visita se producirá tras la invitación cursada por la Casa Real y la Iglesia española, y marcará un regreso simbólico a un territorio con el que el nuevo Papa mantiene vínculos desde hace décadas.
Aunque será su estreno como jefe de la Iglesia católica en suelo español, no se trata de un país desconocido para él. Antes de su elección, León XIV visitó España en numerosas ocasiones, principalmente durante su etapa como superior de la Orden de San Agustín. En aquellos años recorrió distintas comunidades religiosas y centros vinculados a la orden, dejando una huella discreta pero constante.
Su última estancia documentada tuvo lugar en septiembre de 2024, cuando participó en una peregrinación a Ávila. Allí visitó la basílica vinculada a Santa Teresa y celebró misa junto a un grupo de fieles, en un viaje que pasó prácticamente desapercibido a nivel mediático pero que ahora cobra relevancia tras su llegada al papado.
A lo largo de las últimas dos décadas, el entonces religioso visitó ciudades como Madrid, Valencia, Zaragoza, Valladolid o Bilbao, además de varias capitales andaluzas. En muchos casos se trataba de viajes internos de la orden, centrados en encuentros con comunidades religiosas, centros educativos o actos académicos, lejos del foco público.
Su relación con España también tiene una dimensión personal. Fuentes eclesiales han señalado que parte de su familia materna tenía raíces en Andalucía, un vínculo que habría contribuido a su cercanía cultural con el país y a la frecuencia de sus desplazamientos.
La visita de junio, ya como Pontífice, se perfila ahora con un significado distinto. Más allá del componente institucional, el viaje llega en un momento en el que el Vaticano busca reforzar su presencia en Europa occidental y estrechar la relación con iglesias locales en un contexto de cambio social y religioso acelerado.
Se espera que el programa incluya encuentros institucionales, actos litúrgicos y citas con comunidades eclesiales, aunque los detalles del itinerario aún no se han hecho públicos. La confirmación del viaje ha generado expectación tanto en ámbitos religiosos como políticos, al tratarse del primer desplazamiento del Papa a España en esta nueva etapa de su pontificado.