El MV Hondius ya se encuentra fondeado en aguas de Tenerife tras completar durante la madrugada las maniobras de aproximación al puerto de Granadilla, donde este domingo se ha activado un amplio dispositivo sanitario y de seguridad para evacuar a los pasajeros y tripulantes afectados por el brote de hantavirus detectado durante la travesía.
Las primeras imágenes difundidas en directo por RTVE mostraron al buque ya situado en la dársena tinerfeña mientras continúan las tareas de coordinación entre las autoridades españolas y los equipos internacionales desplazados hasta la isla.
El operativo contempla que el desembarco se realice de forma escalonada y bajo estrictas medidas de prevención sanitaria. Los primeros en abandonar el barco serán los 14 ciudadanos españoles que permanecen a bordo, cuyo traslado está previsto en un avión militar con destino a la Base Aérea de Torrejón para posteriormente continuar su cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid.
Desde primera hora de la mañana comenzaron a llegar al entorno del puerto los autobuses encargados del traslado de pasajeros desde el Hondius hasta el aeropuerto, donde se organizarán vuelos de repatriación hacia distintos países.
Todos los ocupantes del crucero deberán utilizar mascarillas FFP2 durante el desembarco y los traslados, mientras que el personal sanitario y logístico trabaja equipado con material de protección individual. En el interior del barco permanecen además varios especialistas internacionales encargados de supervisar la gestión sanitaria del brote.
Entre ellos figura un técnico de la Organización Mundial de la Salud que también será evacuado junto al grupo de ciudadanos españoles después de haber estado expuesto al foco detectado a bordo del Hondius.
La hoja de ruta diseñada por las autoridades prevé que el MV Hondius permanezca en aguas españolas únicamente el tiempo imprescindible para completar las operaciones médicas y logísticas. Una vez finalice el operativo en Tenerife, el barco zarpará rumbo a Países Bajos, país de bandera del buque, donde continuará el proceso de desinfección y seguimiento.
La llegada del barco se produce además en medio de la tensión política entre el Gobierno central y el Ejecutivo canario. El presidente autonómico, Fernando Clavijo, ha reiterado en las últimas horas sus críticas a la operación y ha asegurado que Canarias no dispone de garantías absolutas sobre la inexistencia de riesgos sanitarios.
Pese a ello, el Ejecutivo central mantiene que el riesgo para la población es “muy bajo” y defiende que el dispositivo activado cumple todos los protocolos internacionales previstos para este tipo de emergencias sanitarias.