El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha cifrado entre 3.000 y 3.500 los migrantes irregulares que continúan fuera de los recursos de acogida en Ceuta después de la entrada masiva registrada el pasado mes de julio. El Gobierno admite que se trata de una estimación y que resulta difícil establecer una cifra exacta.
En una entrevista en la Cadena COPE, recogida por Europa Press, Torres ha explicado que la ciudad autónoma dispone actualmente de más de 15 recursos destinados a atender a los migrantes. En ellos se encuentran alrededor de 2.500 menores y más de 6.000 adultos.
A estas cifras se suman las personas que ya han abandonado Ceuta para regresar a Marruecos. Según los datos facilitados por el ministro, cerca de 8.000 migrantes han retornado al país vecino desde la entrada masiva.
Torres ha señalado además las dificultades que está encontrando el Ejecutivo para habilitar nuevos espacios donde poder identificar y registrar a los migrantes que permanecen en la ciudad.
Según ha explicado, cada vez que las administraciones localizan un posible emplazamiento para ampliar la capacidad de atención, surgen iniciativas judiciales para impedir su apertura.
«Cuando encontramos uno, automáticamente alguien dice que lo va a llevar al juzgado para evitar que se abra», ha afirmado el ministro.
Torres ha advertido de que la falta de instalaciones está condicionando la gestión de la situación migratoria en Ceuta. «Si no tenemos espacio es imposible que avancemos», ha señalado. Y ha añadido que, de mantenerse esta situación, la ciudad podría terminar funcionando de facto como un Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
El ministro también se ha referido a la situación de los menores que permanecen en Ceuta y a las declaraciones de la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, quien ha señalado que aquellos que no puedan ser reagrupados con sus familias permanecerán en España.
Torres ha respaldado esta posibilidad y la ha definido como «una cuestión de lógica».
El Gobierno está intentando localizar a las familias de los menores para facilitar su reagrupación en Marruecos. Cuando ese retorno familiar no sea posible, ha explicado Torres, los menores deberán permanecer «en Ceuta o en el resto del territorio español».
La situación continúa condicionada por la capacidad de acogida disponible en la ciudad, mientras las administraciones buscan alternativas para atender a quienes siguen fuera de los recursos habilitados tras la llegada masiva de migrantes del pasado verano.