El Gobierno prevé aprobar en mayo un nuevo real decreto que modificará el actual decreto 640/2021 sobre la creación, reconocimiento y autorización de universidades y centros universitarios. Esta reforma busca garantizar la calidad y sostenibilidad de todas las universidades, tanto públicas como privadas.
“Esto no va de universidades públicas contra privadas. Esto va de universidades buenas contra malas”, ha asegurado la ministra portavoz, Pilar Alegría, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros de este martes.
“Estamos hablando de centros privados que lo único que tienen de universidad es el nombre. Que suelen ser fondos de inversión que lo que buscan es generar negocio. También de centros privados que tienen un número muy escaso de estudiantes y que no ofertan un número claro de grados y másteres. Sencillamente, un negocio para expender títulos”, ha añadido la ministra.
🎥 Pilar Alegría: "Veo al PP queriendo generar confrontación. Esto no va de universidades públicas contra privadas. Va de universidades buenas contra malas. Hablamos de centros privados que suelen ser fondos de inversión, que solo buscan generar negocio"https://t.co/iGqoN2SozE pic.twitter.com/VDH5PHeBwa
— Cadena SER (@La_SER) April 1, 2025
Este martes, el Consejo de Ministros ha dado luz verde a la tramitación urgente de la norma para que pueda entrar en vigor cuanto antes. Según fuentes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el proceso de audiencia e información pública comenzará este miércoles.
Durante este periodo, el Ministerio escuchará a todas las partes implicadas, incluidos otros ministerios y el Consejo de Estado. La medida tiene como objetivo reforzar los requisitos de calidad y asegurar que todas las universidades mantengan un nivel educativo e investigador equiparable al del sistema universitario español.
El real decreto no impedirá la creación de universidades privadas, ya que su existencia está reconocida constitucionalmente. Sin embargo, exigirá que cualquier nueva institución cumpla con estándares de calidad en su oferta académica e investigadora para ser homologable con el resto del sistema universitario.
Entre los nuevos requisitos, se establece la necesidad de un informe vinculante de evaluación por parte de la ANECA o agencias autonómicas equivalentes. Además, las universidades virtuales, cuya docencia sea mayoritariamente online, necesitarán la aprobación de las Cortes Generales para ser autorizadas, debido a su ámbito de actuación estatal.
También se incrementarán las exigencias en términos de alumnado y programas académicos. Se requerirá que las universidades alcancen un mínimo de 4.500 estudiantes en sus primeros cinco años y ofrezcan al menos tres programas de doctorado. Asimismo, sus titulaciones de Grado, Máster y Doctorado deberán abarcar tres de las cinco grandes ramas del conocimiento.