España ha dado un importante salto en su inversión en defensa. El gasto medio anual alcanzó los 4.750 millones de euros en 2025, frente a los 730 millones registrados de media entre 2013 y 2024. Esto supone multiplicar por 6,5 la cifra anterior, con un incremento del 550,7%, según un análisis elaborado por BBVA Research.
Este crecimiento se enmarca en un escenario internacional marcado por el aumento de la inversión militar desde el inicio de la guerra de Ucrania. España habría alcanzado así el objetivo de destinar el 2% del PIB a defensa establecido por la OTAN.
El incremento no se limita únicamente a la compra de armamento. Las inversiones abarcan ámbitos como infraestructuras, sistemas aéreos, munición, logística, investigación, ciberdefensa, software y comunicaciones, reflejando una modernización más amplia de las Fuerzas Armadas.
El informe también revela una importante concentración empresarial. Las 15 principales compañías adjudicatarias reunieron el 43% del importe contratado durante 2025. Madrid, Sevilla, Albacete y Asturias destacan como algunos de los principales núcleos de actividad.
Desde mediados de 2025, además, las adjudicaciones han rondado los 2.000 millones de euros de media, situándose en niveles históricamente elevados y confirmando el fuerte impulso de la inversión española en defensa.