La Guardia Civil ha asestado un nuevo golpe contra el robo de cobre con la detención de tres personas implicadas en una actividad delictiva continuada. Los arrestados, dos hombres y una mujer, actuaban de forma organizada y se dedicaban a la sustracción de cableado de cobre perteneciente a líneas de telefonía, causando un perjuicio económico y técnico notable.
La operación ha sido desarrollada por el Equipo ROCA de la Compañía de la Guardia Civil de Utrera, tras meses de investigación. Los implicados, vecinos de Lebrija y Palos de la Frontera, habrían actuado desde septiembre en casi una treintena de puntos del término municipal de Utrera, obteniendo un beneficio ilícito estimado en más de 92.000 euros.
El caso comenzó a tomar forma cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana sorprendió a los sospechosos in fraganti mientras quemaban cableado en un paraje del término municipal de Las Cabezas de San Juan. Este primer hallazgo permitió intervenir material y activar una investigación más amplia. A partir de ahí, el Equipo ROCA asumió las diligencias para identificar el origen del cobre y cuantificar el alcance real de los robos.
Las pesquisas revelaron un modus operandi tan simple como dañino. El grupo sustraía el cableado, lo trasladaba a zonas apartadas y procedía a quemar el recubrimiento plástico para limpiar el cobre. Posteriormente, vendían el material en chatarrerías de la comarca, obteniendo liquidez rápida. Durante las inspecciones, los agentes localizaron más de veinte focos utilizados para la quema, evidencia clara de una actividad reiterada.
La investigación también permitió identificar a la empresa perjudicada, responsable del mantenimiento y retirada del cable de comunicaciones, que formalizó la denuncia correspondiente. Con esa información, los agentes reforzaron la vigilancia y comprobaron cómo los investigados regresaban en dos ocasiones más a los mismos parajes para continuar con la quema del material sustraído, un comportamiento que terminó por cerrar el cerco.
Una vez certificada la procedencia del cobre y reunidas las pruebas clave, la Guardia Civil procedió a la detención de los tres implicados. Las diligencias, junto con los arrestados, han sido puestas a disposición del Juzgado de Guardia de Utrera.
Más allá del impacto económico, este tipo de delitos tiene consecuencias directas sobre servicios esenciales y la seguridad de infraestructuras. La operación subraya la importancia de la vigilancia especializada y la colaboración entre unidades para frenar una actividad que afecta a ciudadanos, empresas y administraciones. La investigación sigue abierta para descartar la participación de más personas y reforzar la prevención frente a nuevos robos.