En la revista Lecturas nos encontramos un interesante artículo de Conchi Álvarez de Cienfuegos enel que nos habla de Chenoa, o m,ás bien recoge sensaciones y testimonios de la artista que acaba de cumplir 50 años.
Escribe la periodista que a los 19 años, en Palma de Mallorca, la todavía adolescente Laura Corradini, Chenoa para todos a raíz de ‘Operación Triunfo’, no era como el resto de chicas de su edad: llevaba toda su vida siendo diferente. Primero fue su acento, después las estrecheces económicas de su familia. Lo siguiente que ocurrió fue que, mientras que todos los de su generación solo pensaban en salir de fiesta ella tenía otras responsabilidades de las que hacerse cargo: su propia vida.
Y lo confiesa la artista: «Me habría gustado estudiar una carrera, pero resultó imposible debido a mis compromisos laborales. Intenté ir a la universidad a estudiar historia del arte, porque me gustaba, y no pude compaginarlo”. Ahí la vida le hizo tomar su primera gran decisión. Elegir un camino. O este, o este otro.
“Vengo de cantar con 16 años, porque mis padres son músicos de hotel. No tuve adolescencia ni juventud”, confesó hace unos años a La Vanguardia. Siendo adolescente, Chenoa tomó la decisión de emanciparse. Quería volar fuera del nido familiar. Ella siempre ha sido madura y responsable y, cuando alcanzó la mayoría de edad, sintió que había llegado el momento de independizarse. Pero esto trajo consigo un aluvión de responsabilidades, relata Álvarez de Cienfuegos.
En sus reflexiones Chenoa recuerda que “cuando la gente me habla de lo que hacía con 19 años… Yo vivía sola. Me tenía que pagar el piso y la comida cantando en los hoteles o en el casino o en los bares, no salía de fiesta”. Siguiendo la estela marcada por sus padres, ella se empleó en los negocios hoteleros de Palma para poder salir adelante. Su madre era cantante y su padre, bajista; ambos se habían hecho un hueco en la sufridora industria del entretenimiento vacacional, hasta tal punto que, a día de hoy, siguen consagrando sus vidas a este trabajo que Chenoa abandonó en el momento en el que superó el casting más importante de toda su vida.