Cápsula de conocimiento: el bodigo y la filología jurídica

30 de marzo de 2026
1 minuto de lectura

La opacidad del lenguaje en el foro penal. El arcaísmo como barrera a la tutela judicial efectiva. Hacia una hermenéutica de la claridad y la precisión

«El lenguaje jurídico no debe ser un muro de oscuridad para el ciudadano, sino un puente de cristal que permita ver la verdad de los hechos.» – Mario Vargas Llosa

La patología del bodigo en la praxis procesal

En el ámbito del derecho, el concepto de «bodigo» —entendido como un amasijo de términos farragosos, redundantes y carentes de sustancia— representa una de las mayores patologías de la técnica legislativa y judicial. Desde la Filología Jurídica, se observa cómo el abuso de la adjetivación vacía y las estructuras sintácticas circulares no aportan rigor, sino confusión. El derecho, que nace para dar orden a la realidad, se desvirtúa cuando el texto se convierte en un laberinto de vocablos que ocultan la ratio decidendi bajo una capa de barroquismo innecesario.

La semiótica del poder y la exclusión del justiciable

El uso de un lenguaje excesivamente críptico responde a menudo a una inercia histórica que busca revestir de autoridad lo que a veces es una carencia de argumentos sólidos. Aplicando la Teoría de la Comunicación, un mensaje que no es decodificable por su receptor (el ciudadano) rompe el principio de transparencia. La seguridad jurídica exige que los términos utilizados en sentencias y dictámenes tengan un referente claro y unívoco. El bodigo jurídico no es una muestra de sabiduría, sino un obstáculo que dificulta el acceso a la justicia y la comprensión de las propias obligaciones legales.

La axiología de la claridad: la palabra como instrumento de justicia

Es imperativo rescatar la sobriedad en la redacción forense. Una cápsula de conocimiento esencial para todo operador jurídico es entender que la elegancia del derecho reside en su precisión, no en su extensión. La eliminación del bodigo gramatical permite que la norma recupere su fuerza coercitiva y pedagógica. La justicia que se expresa con nitidez es una justicia que se respeta; por el contrario, la que se esconde tras el artificio del lenguaje termina por generar desconfianza en las instituciones y en la majestad de la ley.

«La justicia que necesita un diccionario para ser comprendida, corre el riesgo de ser una justicia que nadie puede practicar.» – Doctor Crisanto Gregorio León

Doctor Crisanto Gregorio León

Profesor Universitario

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