Pedro Sánchez ha reconocido que una fragata y varias patrulleras de la Marina marroquí entraron sin previo aviso en aguas de Ceuta los días 30 y 31 de julio, coincidiendo con la llegada masiva de migrantes a la ciudad autónoma. El presidente del Gobierno ha restado importancia al episodio, al que se ha referido como un «hecho puntual», y ha asegurado que no se ha vuelto a repetir.
Durante una conversación con periodistas en el Palacio Real, con motivo de la recepción del 12 de octubre, Sánchez ha confirmado la información publicada por El País sobre la presencia de embarcaciones militares marroquíes en aguas ceutíes. El jefe del Ejecutivo ha descrito aquellas jornadas como «días muy intensos», aunque ha evitado establecer una relación directa entre las incursiones navales y la crisis migratoria.
Sánchez ha admitido que ambos acontecimientos coincidieron en el tiempo, pero ha defendido que el incidente se solucionó gracias a una interlocución «muy fluida» entre las armadas española y marroquí. También ha subrayado que no se han producido nuevos episodios similares y ha enmarcado lo ocurrido en las circunstancias que pueden darse entre dos países vecinos.
El presidente ha aprovechado la conversación para destacar la progresiva recuperación de la normalidad en Ceuta, coincidiendo con la visita que Felipe VI y la reina Letizia realizarán a las dos ciudades autónomas el martes y el miércoles.
Se trata de la primera visita de los actuales monarcas a Ceuta y Melilla desde su proclamación y de la primera presencia de la Corona en ambas ciudades desde el viaje de Juan Carlos I y Sofía en 2007.
Preguntado por la posibilidad de que Marruecos reaccione diplomáticamente, como ocurrió tras aquella visita de 2007, cuando llamó a consultas a su embajador, Sánchez ha defendido que los Reyes van a visitar «ciudades españolas».
Sánchez ha insistido en la importancia de mantener una relación estrecha con Marruecos. Ha señalado que la cooperación entre ambos países es relevante no solo en el ámbito económico y comercial, sino también en el cultural y social, dada la presencia de una importante comunidad marroquí en España.
El presidente ha destacado especialmente la colaboración en la lucha contra el terrorismo, el tráfico de seres humanos y las redes de tráfico de migrantes. En este contexto, ha defendido que la relación bilateral resulta fundamental para España, al igual que los vínculos entre Marruecos y la Unión Europea.