La Puerta del Sol se convirtió este lunes en escenario de varios momentos de tensión coincidiendo con la Fiesta Nacional. La acampada por la vivienda recibió la visita de grupos que portaban banderas españolas, enseñas de la Falange y cruces de Borgoña, en unos incidentes que obligaron a la Policía Nacional a intervenir en dos ocasiones para evitar que ambos bandos acabaran enfrentándose.
El primer episodio llegó después del desfile militar celebrado en Madrid. Cuando terminó el acto, varias personas se dirigieron hacia Sol por la Carrera de San Jerónimo y comenzaron a increpar a quienes permanecían acampados en la plaza.
La presencia policial aumentó a medida que crecía la tensión. Los agentes establecieron una separación entre los grupos y apartaron a los recién llegados hacia las calles de Espoz y Mina y de la Carrera de San Jerónimo.
Desde la acampada respondieron con gritos como «Aquí están los antifascistas» y «Chicos, recordad que mañana hay cole», una alusión a la edad de algunos de los participantes que habían acudido a increparlos.
Las consignas también llegaron desde el grupo contrario, cuyos integrantes corearon expresiones contra Pedro Sánchez, entre ellas «rojo el que no bote» y «a por ellos». Algunos realizaron el saludo fascista con el brazo levantado y otros lanzaron huevos contra los acampados.
Entre las provocaciones también hubo exhibiciones de jabón dirigidas a los participantes en la protesta por la vivienda.
La intervención policial permitió despejar la zona de Espoz y Mina en torno a las 14.50 horas. La dispersión de los manifestantes fue recibida con aplausos desde la acampada, donde los presentes habían seguido los movimientos de los agentes para evitar que se rompiera la separación entre ambos grupos.
La calma duró varias horas. Hacia las 17.30, un grupo con banderas españolas reapareció en la calle Preciados y volvió a situarse cerca de la concentración.
La Policía controló su avance a la altura de la entrada de El Corte Inglés y evitó que llegara hasta los acampados. Según la información disponible, algunos manifestantes trataron de aproximarse por calles paralelas, pero los agentes consiguieron mantenerlos alejados.
Los incidentes se produjeron en una jornada de gran afluencia en el centro de Madrid por el 12 de octubre. La intervención policial impidió que los sucesivos acercamientos desembocaran en un enfrentamiento directo entre los grupos.