La cantante catalana inicia cuatro conciertos en Barcelona con un espectáculo centrado en su álbum ‘Cuarto azul’, sin renunciar a sus grandes éxitos y a una puesta en escena multitudinaria
Aitana ha vuelto a demostrar su enorme poder de convocatoria al llenar el Palau Sant Jordi de Barcelona, donde ofreció el primero de los cuatro conciertos previstos. La artista catalana consolida así su posición como una de las mayores estrellas del pop español y alcanza un hito que anteriormente solo había conseguido U2 en 2015.
A diferencia de su anterior concierto en Barcelona, en el que repasó durante casi tres horas toda su trayectoria, esta vez el espectáculo estuvo centrado en Cuarto azul, su cuarto álbum. El disco presenta una faceta más introspectiva y personal de Aitana, reflejada desde el comienzo del concierto con canciones como 6 de febrero, Segundo intento y Duele un montón despedirme de ti.
El espectáculo también recorrió diferentes etapas de su carrera, especialmente la época de 11 razones, con temas como No te has ido y ya te extraño y + (Más). La puesta en escena combinó una docena de bailarines con una banda formada por teclado, guitarra, bajo, sintetizador y batería, además de un importante despliegue visual.
La cantante reservó también espacio para la nostalgia con éxitos como Vas a quedarte, Mon amour y Las babys. Posteriormente interpretó varios temas de Cuarto azul, antes de abordar canciones con mensajes más reivindicativos, como Chica perfecta, que cantó junto a Alaska, y Conexión psíquica, coreada junto a miles de seguidores.
El broche final llegó con Superestrella, uno de los mayores éxitos recientes de Aitana y una de las canciones del verano, impulsada también por su asociación con las celebraciones de la selección española. La artista se despidió ante un Palau completamente entregado, aunque su estancia en Barcelona continuará con otros tres conciertos programados para el sábado, el lunes y el martes.