El Gobierno ha puesto en marcha nuevos incentivos para facilitar que las comunidades de propietarios y los hogares españoles sustituyan sus antiguas calderas de gas o gasóleo por bombas de calor eléctricas, una alternativa que permite reducir el consumo de combustibles fósiles.
La medida, aprobada por el Ministerio para la Transición Ecológica y publicada en el Boletín Oficial del Estado, busca impulsar la renovación de los sistemas de calefacción mediante los Certificados de Ahorro Energético (CAE).
Los beneficios dependerán del tipo de vivienda y de la instalación existente. En las casas unifamiliares, el ahorro energético reconocido se duplicará, mientras que en edificios con calefacción individual se multiplicará por 2,5. Para los sistemas centralizados, el coeficiente será de tres, pudiendo alcanzar cuatro cuando se sustituya una instalación individual por otra centralizada.
Además, los hogares con consumidores vulnerables podrán acceder a un incremento adicional del 50% en estos coeficientes.
Las actuaciones podrán acogerse a los incentivos hasta noviembre de 2027, aunque las comunidades de propietarios dispondrán hasta finales de diciembre.
Con esta iniciativa, el Ejecutivo pretende modernizar la calefacción de los edificios, reducir las emisiones contaminantes y facilitar una transición hacia sistemas energéticos más eficientes y sostenibles.