El Mundial masculino de hockey sobre hielo de 2027, previsto en Alemania, se enfrenta a una posible polémica después de que Noruega, Dinamarca y Suecia hayan advertido de que podrían boicotear el campeonato si Rusia participa en la competición.
La reacción llega tras una resolución del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) que abre la puerta al regreso del equipo ruso, apartado de las competiciones internacionales desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Las tres federaciones nórdicas consideran que todavía no existen las condiciones necesarias para competir contra Rusia. A esta postura se suma Finlandia, que también ha expresado su rechazo y busca reunir apoyos entre otros países.
Desde Dinamarca, su presidente federativo, Henrik Bach Nielsen, ha insistido en que la preocupación no es únicamente deportiva, sino también de seguridad para jugadores, aficionados y patrocinadores.
Por su parte, el Gobierno alemán ha anunciado que estudiará las posibles consecuencias de la decisión junto a su federación nacional de hockey.
La Federación Internacional de Hockey sobre Hielo había mantenido la exclusión rusa alegando riesgos de seguridad. Sin embargo, el TAS consideró que esos argumentos no estaban suficientemente acreditados.
Ahora, la posible reincorporación de Rusia plantea un escenario de incertidumbre para la organización del campeonato.