La presidenta de Democracia 21, la abogada Miriam González, ha dado a entender que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sería una línea roja para un eventual pacto de su formación con el Partido Socialista.
González opina que Sánchez «ni siquiera debería haberse presentado» a la reelección. Ha asegurado que su partido llega «para que no tengan que entrar los extremos en los gobiernos».
La abogada ha acusado a Sánchez de acumular «el récord de cinco años de inconstitucionalidades y promesas incumplidas, con la corrupción cerquísima». Según ha dicho, con haberse ido de vacaciones durante lo ocurrido en Ceuta ya tendría que haber dimitido.
Ha reprochado además al líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que no reafirme ahora su apuesta anterior por dejar gobernar a la lista más votada.
Preguntada por si apoyaría un Gobierno del Partido Popular y Vox, ha repetido que su partido está para evitar que lleguen los extremos. Aun así, ha abierto la puerta a hablar con todos y a buscar el máximo de acuerdos en asuntos puntuales.
Sobre las declaraciones del Partido Popular y Vox acerca del sistema de pensiones, González cree que ha sido un error plantearlo incluso antes de las elecciones. Lo ha calificado de «irresponsabilidad».
Ha querido transmitir un mensaje de seguridad: las pensiones no están en peligro. Ha añadido que los Pactos de Toledo tienen unos 31 años y que es momento de empezar a ver cómo adaptar el sistema para que sea sostenible a largo plazo.
Respecto al salario mínimo, ha reconocido el trabajo del Gobierno de Sánchez, aunque le preocupa el «escalón siguiente».
La presidenta de Democracia 21 considera que la inmigración en España es «un activo». Ha señalado que hay pocos países europeos con una inmigración en su mayor parte tan integrada y que eso ha permitido un crecimiento que otros países no tienen ahora. Ha matizado que ello no impide mantener control sobre las normas de inmigración.