La Audiencia Provincial de Madrid juzga desde este miércoles a una banda acusada de asaltar chalés de lujo en tres municipios de la región, simulando ser agentes de policía. Según la Fiscalía, el grupo secuestró y agredió a una familia.
Según la Fiscalía, los acusados utilizaban placas y chalecos policiales y amenazaban a sus víctimas con armas de fuego. Antes de actuar, vigilaban las viviendas con dispositivos de grabación y de geolocalización, para saber cuándo salían los moradores.
El fiscal les atribuye varios delitos. Son robo con fuerza en casa habitada, de forma continuada, y robo con violencia e intimidación en casa habitada con armas. También detención ilegal con simulación de autoridad y lesiones leves.
Entre los casos figuran tres robos. El 25 de diciembre de 2022, en Rivas-Vaciamadrid, se llevaron 3.500 euros, joyas, relojes y un abrigo de visón. El 21 de enero de 2023, en Arroyomolinos, 42.000 euros y joyas. Y el 2 de febrero, en Villaviciosa de Odón, 3.200 euros y otros efectos.
El más grave ocurrió el 22 de febrero de 2023. Según la Fiscalía, cuatro acusados colocaron un localizador en el vehículo de un hombre para controlar sus movimientos.
Días después le dieron el alto con una luz policial en la vía R-5, en dirección a Arroyomolinos. Tres de ellos le mostraron una placa, vestían chalecos policiales y llevaban lo que parecían armas reglamentarias.
Le dijeron que estaba detenido y le pusieron cinta en los ojos. El escrito de la Fiscalía afirma que lo golpearon para que dijera dónde tenía el dinero y que lo trasladaron a una finca de Navalcarnero. Allí, durante casi dos horas, lo habrían torturado con golpes y descargas eléctricas.
Después, según el relato fiscal, otros miembros da la banda entraron en su domicilio identificándose como policías. Se llevaron 2.700 euros y joyas. Se llevaron además a su pareja y a sus dos hijos, de 14 y 4 años, a la misma finca.
A la mujer le pusieron una pistola en la boca y le dijeron que la matarían si no decía dónde estaba el dinero. En la finca, ella y los menores pudieron oír cómo seguían golpeando al hombre, según la acusación. Finalmente, abandonaron a toda la familia en Moraleja de Enmedio.
En el registro de una de las fincas, los investigadores hallaron pinzas de batería, esposas o grilletes policiales, mascarillas, portaplacas y mochilas con distintivos policiales.
En varios registros domiciliarios de la banda también intervinieron armas, cargadores, munición y un silenciador. La Fiscalía los vincula con los delitos.