Las personas que padecen lupus tienen aproximadamente el doble de posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares, como infartos o ictus, en comparación con la población general. Así lo ha advertido la doctora Clara Moriano, especialista del Hospital Universitario de León y miembro de la Sociedad Española de Reumatología (SER).
Este mayor riesgo está relacionado con problemas habituales, como la hipertensión o el colesterol elevado, pero también con la inflamación persistente que provoca la enfermedad y el uso prolongado de corticoides.
Durante un encuentro médico celebrado en Córdoba, Moriano ha destacado la importancia de vigilar la salud cardiovascular desde el momento del diagnóstico. Un estudio del registro nacional RELESSER señala que parte del daño orgánico puede aparecer durante el primer año de evolución.
Los especialistas también han puesto el foco en los avances terapéuticos. Los nuevos tratamientos biológicos permiten controlar mejor el lupus y reducir la dependencia de los corticoides, con el objetivo de evitar complicaciones a largo plazo.
Por su parte, el reumatólogo Tarek Salman ha destacado el potencial de las terapias celulares CAR-T para los casos más graves. Aunque los resultados iniciales son esperanzadores, ha recordado que todavía hacen falta investigaciones más amplias para confirmar su eficacia y seguridad.