Gabriel Rufián ha reconocido el fracaso de la izquierda para concurrir unida a las elecciones del 29 de noviembre. El cabeza de lista de ERC ha pedido disculpas por el «ridículo» protagonizado por las fuerzas progresistas y ha reclamado a sus votantes que acudan a las urnas, aunque estén «desilusionados o cabreados».
En una entrevista en laSexta emitida este sábado, Rufián ha criticado la forma en que se ha organizado la convocatoria electoral y ha calificado de «bastante irresponsable» que el PSOE decida los tiempos sin que el resto de partidos tenga margen suficiente para prepararse.
«Se intenta hacer lo que se puede y hacemos el ridículo, eso es lo que hay que decir», ha admitido.
El dirigente de ERC ha calificado de «fracaso absoluto» el intento de articular una candidatura conjunta de la izquierda. Ha descrito el proceso como «un desastre, un vodevil, un culebrón turco» y ha lamentado que la falta de acuerdo haya dejado a muchos votantes sin saber qué esperar de sus representantes.
Rufián ha reconocido que calculó mal el alcance de su iniciativa y su capacidad para arrastrar apoyos. «Yo creí, yo sobrestimé que el sentido común que había en la calle y que la fuerza electoral que yo podía llegar a atesorar en ese momento iba a poder arrastrar mucho más de lo que ha arrastrado», ha explicado.
Por ello, ha insistido en sus disculpas y ha expresado su deseo de que en el futuro surja un nuevo liderazgo capaz de impulsar una alianza más sólida entre las distintas formaciones progresistas.
Pese a las críticas, el portavoz de ERC ha defendido que la izquierda no debe dar la batalla por perdida. Ha advertido de que PP y Vox podrían sumar 210 escaños y ha sostenido que esa mayoría les permitiría impulsar cambios constitucionales si así lo decidieran.
«No puedo permitirme decir a la gente que está todo perdido», ha afirmado. Su mensaje a los votantes es que acudan a las urnas incluso si están decepcionados con los partidos a los que han apoyado hasta ahora.
Rufián ha alertado de que la abstención podría traducirse en cuatro años de mayor frustración política. Por eso, ha pedido a la ciudadanía que vote «aunque sea desilusionada o cabreada».
El dirigente catalán también ha defendido el acuerdo alcanzado con Podemos y ha negado que su propuesta pretendiera desplazar a otras figuras de la izquierda o sustituir a Yolanda Díaz.
«No quería hacer una OPA a nadie, esto no iba en contra de nadie», ha asegurado. Según ha explicado, su intención era impulsar un «Frente Amplio real» en el que Podemos y las demás fuerzas progresistas pudieran entenderse.
Rufián ha rechazado que su plan consistiera simplemente en reunir a los mismos partidos bajo otra marca o en ocupar el espacio político de Díaz. Ha afirmado que una fórmula de entendimiento de este tipo se ha conseguido en Cataluña, aunque no ha prosperado de la misma manera en el conjunto de España.
Sobre su futuro político, ha reiterado que continuará en ERC mientras el partido quiera que siga formando parte de sus filas: «Me quedaré en ERC hasta que me echen».