Con el plazo de candidaturas a punto de cerrarse, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se enfrenta a una nueva pugna por el tribunal que juzga a los aforados madrileños y que revisará en apelación los casos de Begoña Gómez y de la pareja de Ayuso, por ejemplo.
Fuentes Informadas ya destapó en junio de 2025 la maquiavélica operación de los hombres de Sánchez para colocar en ese sillón a un juez afín al Gobierno.
La plaza ya está vacante y el reloj corre en el Poder Judicial.
El próximo lunes, 19 de octubre, termina el plazo para que los magistrados interesados en presidir el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) presenten su candidatura.
Que haya trascendido, opta a esta plaza la actual decana de Madrid, María Jesús del Barco, pero a esta le ha surgido un candidato de peso, el actual magistrado del TSJM José Manuel Suárez Robledano. Este fue consejero del Tribunal de Cuentas a propuesta del PP, donde se mostró muy crítico contra el vendaval de corrupción nepotista que anidaba en este organismo.
Sus compañeros le consideran entre lo más preparados de la carrera, sabe idiomas y tiene una brillante trayectoria jurídica y cultural. También fue portavoz de la mayoritaria y conservadora asociación Profesional de la Magistratura (APM), puesto que ahora ocupa Del Barco.
La plaza de presidente del TSJM quedó libre al ser promovido al Tribunal Supremo su anterior titular, Celso Rodríguez Padrón. Desde su marcha, el tribunal lo dirige en funciones María Aurora de la Cueva Aleu, presidenta de la Sala de lo Social.
Sobre el papel, los requisitos son técnicos: ser magistrado en activo, con diez años en la categoría y quince en la carrera judicial. La convocatoria prima las aptitudes de gobierno por delante de la excelencia jurisdiccional. Tras una comparecencia pública ante la Comisión de Calificación, que puede durar como máximo diez minutos, el Pleno deberá elegir entre una terna.
En la práctica, sin embargo, nadie en el Consejo trata este nombramiento como uno más.
La razón es la Sala de lo Civil y Penal, que preside el presidente del TSJM es la que investiga y juzga a los aforados de la Comunidad de Madrid, empezando por su presidenta, Isabel Díaz Ayuso.
allí llegarán, en apelación, los recursos contra las sentencias de dos juicios con enorme carga política: el de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, por malversación y tráfico de influencias, y el de Alberto González Amador, pareja de Ayuso, por delitos fiscales.
La disputa no es nueva. El 12 de junio de 2025, Fuentes Informadas reveló la maniobra que los vocales del sector progresista del CGPJ preparaban para hacerse con esa presidencia. El plan pasaba por un intercambio de plazas en dos fases.
Primero, se ascendería al Supremo a Celso Rodríguez Padrón, cosa que ya ha sucedido, para la plaza de la Sala de lo Militar que dejaba Ángel Calderón. Rodríguez Padrón solo pidió esa vacante, señal de que la daba por asegurada. Después, con el sillón madrileño libre, los progresistas de Pedro Sánchez elegirían a su sucesor.
A cambio, ofrecían a los conservadores dos de las tres vacantes entonces abiertas en la Sala Tercera del Supremo.
El cálculo era aritmético. El CGPJ tiene veinte vocales más la presidenta: diez propuestos por el PSOE y sus socios, diez por el PP, y Perelló, también a propuesta socialista.
Cualquier alto cargo exige trece votos, lo que obliga a pactar. Según las fuentes consultadas por este periódico, en La Moncloa existía un interés real máximo en que Ayuso tuviera que rendir cuentas ante los tribunales, para contrarrestar los escándalos judiciales que afectan al entorno de Pedro Sánchez. Una presidencia del TSJM afín al Gobierno sería una pieza clave en ese tablero.
Una operación abortada y aplazada
La publicación tuvo efecto inmediato. El 17 de junio de 2025, Fuentes Informadas contó que la operación había quedado abortada tras la reacción del PP de Madrid y el malestar de vocales que desconocían el alcance del pacto.
El primer movimiento de aquella jugada, el que entonces se frustró, se ha acabado consumando un año después. Rodríguez Padrón se incorporó a la Sala de lo Militar del Supremo en julio de 2026. La presidencia del TSJM vuelve a estar vacante, exactamente como se anticipaba. Al PP ya no se le despista este interés de Sánchez.
Con el tablero así, la presidencia del TSJM vuelve a ser moneda de cambio. El sector progresista necesita al menos dos votos conservadores para imponer a su candidato.
El conservador no quiere ceder un tribunal que ha controlado durante un cuarto de siglo y que ahora tiene en su agenda dos causas que afectan directamente a la familia del presidente del Gobierno y a la de la presidenta madrileña.
Por ese tribunal pasará Begoña Gómez. Por eso la quiere Sánchez. Los del PP no se enteran de nada y los del PSOE ya están mangoneando. qué despabilen..
Este candidato parece que puede ser bueno pues parece que fue muy crítico con aquello de los hermanos y primos y cuñaos en el tribunal de cuentas.
Sánchez quiere esa plaza para tener un juez controlado que libere a su mujer, que tenga cuidado el PP.
No se cómo ,la estrategia q sigue Sánchez ojalá no le salga se le derrumbe pirámide de naipes q ha contruido
El señor Robledano es un buen juez. Me han hablado muy bien de él
Sánchez es un mafioso, Ojalá le den la plaza a este señor para que Sánchez no se salga con la suya
perdón construido
El señor Robledano debería garantizar que no habrá trato de favor a la mujer de Sánchez. Pero parece que le gusta luchar contra la corrupción
Los jueces han sido los únicos que han logrado parar el sinvergüenza de Sánchez y mis bendiciones para este juez