La Comisión Europea estudia, en contacto con las autoridades españolas, la tasa de 200.000 dólares (unos 180.000 euros) por viaje que Estados Unidos prepara para los barcos de bandera española. Bruselas ha asegurado este jueves que defenderá los intereses de la Unión Europea y de sus Estados miembros.
Un portavoz comunitario ha explicado a Europa Press que el Ejecutivo europeo ha tomado nota del anuncio y lo examina con detenimiento. Lo hizo público el miércoles la Comisión Marítima Federal estadounidense, el organismo que regula y supervisa el transporte y el comercio marítimo en el país.
El portavoz ha reiterado que la Comisión seguirá comprometida con la defensa de los intereses legítimos de la Unión Europea y de sus países. Ha añadido que adoptará las medidas oportunas, aunque sin concretar cuáles.
Tampoco ha aclarado si las disputas sobre actividades portuarias son competencia de Bruselas, como sí ocurre con la política comercial exterior.
Fuentes del Gobierno español han indicado que analizan las conclusiones del informe de la agencia estadounidense y sus posibles consecuencias. Defenderán los intereses de España y de sus empresas en coordinación con la Comisión y con el resto de socios europeos.
Esas mismas fuentes sostienen que las tasas y restricciones propuestas no forman parte de las relaciones bilaterales entre ambos países. A su juicio, afectan a la relación entre Estados Unidos y la Unión Europea, por lo que actuarán junto a Bruselas.
La propuesta es el resultado de una investigación sobre las condiciones presuntamente desfavorables que, según Estados Unidos, afrontan sus barcos en España. El paquete de medidas debe pasar ahora por una consulta pública de 60 días.
La agencia estadounidense advierte de que las restricciones a la importación podrían afectar a varios productos españoles. Entre ellos figuran la perfumería y la cosmética, los aceites y grasas, la cerámica, los artículos de piedra y el azúcar y la confitería.
La investigación se abrió en diciembre de 2024. Su objetivo era determinar si España perjudica al comercio exterior estadounidense al prohibir a ciertos buques el acceso a sus puertos.