El papa León XIV evoluciona favorablemente después de la operación a la que se sometió el martes en el hospital Gemelli de Roma para extirparle un tumor maligno en el pulmón. El último parte médico confirma que el postoperatorio transcurre según lo previsto y que el Pontífice ha comenzado a caminar por su habitación.
Los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados este miércoles han ofrecido resultados acordes con la evolución esperada para una intervención de estas características, según el comunicado difundido por la Santa Sede.
El parte médico señala que León XIV ha recibido fisioterapia respiratoria y ha retomado su dieta habitual, con desayuno y almuerzo. Los médicos consideran que estos avances, junto con los resultados de las pruebas, indican una evolución postoperatoria normal.
La intervención se llevó a cabo el martes y consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica asistida por vídeo. La operación duró alrededor de 90 minutos y concluyó sin complicaciones, según la información facilitada por el Vaticano.
El diagnóstico confirmado durante la intervención fue un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer de pulmón. Por el momento, los médicos no han concretado si el Papa necesitará tratamientos complementarios: esa decisión dependerá de las pruebas y de la evaluación posterior del tejido extraído.
León XIV permanece ingresado en el hospital Gemelli, donde continuará bajo supervisión médica durante su recuperación. El Vaticano había previsto una hospitalización de aproximadamente una semana y ha suspendido sus actos públicos hasta el 20 de octubre.
Aunque los primeros datos del postoperatorio son positivos, todavía queda por determinar si será necesario algún tratamiento adicional. La evolución de los próximos días y los resultados de las pruebas pendientes permitirán precisar los siguientes pasos médicos.