La inflación vuelve a presionar el bolsillo de los hogares españoles. El Índice de Precios de Consumo (IPC) subió seis décimas en septiembre y situó su tasa interanual en el 4,9%, el nivel más alto desde febrero de 2023, cuando llegó al 6%. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este miércoles los datos adelantados a finales del mes pasado y atribuye el repunte, principalmente, al encarecimiento de los carburantes y de los paquetes turísticos.
Con este nuevo incremento, los precios encadenan tres meses consecutivos al alza y permanecen por encima del 4% por segundo mes seguido. La evolución de la inflación refleja el impacto de la crisis energética vinculada al conflicto en Oriente Medio, que ha vuelto a elevar el coste de los combustibles y repercute en otros sectores de la economía.
El Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha señalado que el aumento responde tanto a la persistencia del encarecimiento energético derivado de la guerra en Irán como a un efecto estadístico: en septiembre de 2025, los carburantes habían bajado de precio, por lo que la comparación interanual contribuye ahora a elevar la tasa.
El dato de inflación tiene consecuencias sobre las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno para amortiguar los efectos económicos del conflicto en Oriente Medio. Según ha informado el Ministerio de Economía, la tasa del 4,9% permite mantener a partir del 1 de noviembre la rebaja de 20 céntimos por litro de gasolina y diésel contemplada en el tercer paquete de protección para familias y empresas.
El paquete fue aprobado a finales de septiembre y debe ser convalidado esta semana por la Diputación Permanente del Congreso.
No todas las medidas fiscales seguirán la misma evolución. Economía ha precisado que no se aplicarán nuevas reducciones del IVA ni del Impuesto Especial sobre la Electricidad, ya que la tasa anual de inflación de la electricidad se situó en el 11,4%, por debajo del umbral del 15% establecido para activar esas rebajas.
Mientras tanto, continúan vigentes otras medidas de protección incluidas en el paquete, entre ellas la limitación de las subidas de la Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas natural.
Los carburantes han sido uno de los principales motores de la subida de precios en septiembre. Según el INE, los combustibles y lubricantes para vehículos personales se encarecieron respecto al mismo mes del año anterior, frente al descenso registrado en septiembre de 2025.
Esta evolución elevó la tasa interanual del grupo de transporte hasta el 10,5%, un punto más que en agosto. También contribuyó el comportamiento de los billetes de avión, cuyos precios disminuyeron menos que durante el mismo periodo del año pasado.
El encarecimiento de los desplazamientos coincide con el aumento de los precios de los paquetes turísticos. El grupo de actividades recreativas, deporte y cultura elevó casi dos puntos y medio su tasa interanual, hasta el 3,6%, debido a que los viajes organizados bajaron menos de precio que en septiembre de 2025.
La presión sobre los precios no se limita a la energía. La inflación subyacente, que excluye los alimentos no elaborados y los productos energéticos por su mayor volatilidad, aumentó dos décimas en septiembre y se situó en el 3,1%.
Se trata de su nivel más elevado desde marzo de 2024. Pese al incremento, la tasa permanece 1,8 puntos por debajo del IPC general, lo que refleja el peso que está teniendo el encarecimiento energético en la evolución de la inflación.
En la comparación mensual, los precios subieron un 0,3% respecto a agosto, cuatro décimas menos que en el mes anterior. Aun así, se trata del mayor incremento mensual registrado en un septiembre desde 2021. El IPC acumula ocho meses consecutivos de subidas mensuales.
Entre los componentes que más influyeron en la evolución mensual destacan el vestido y el calzado, cuyos precios aumentaron un 6,9% respecto a agosto por el inicio de la temporada de otoño-invierno.
La vivienda también contribuyó al incremento, con una subida mensual del 1,1%, impulsada por el encarecimiento de la electricidad y de los combustibles líquidos.
Por último, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), utilizado para comparar la evolución de los precios entre los países de la Unión Europea, elevó cuatro décimas su tasa interanual en septiembre, hasta el 5%. En términos mensuales, avanzó un 0,6%.
Los datos confirman que la inflación vuelve a ganar fuerza en España, con los carburantes y otros componentes energéticos como principales focos de presión, mientras el Gobierno mantiene parte de las medidas destinadas a contener el impacto de la crisis sobre los hogares y las empresas.