Más de 300 medidas, repartidas en 12 ejes y financiadas con 59.191 millones de euros, forman el segundo Plan de Acción de Juventud que aprobó el martes el Consejo de Ministros. Las medidas se aplicarán hasta 2030 en materias como educación, empleo, vivienda, salud, igualdad o participación.
El documento fija las prioridades, las actuaciones y los compromisos de inversión de una quincena de ministerios, dentro de la Estrategia de Juventud.
Se divide en 12 ejes. Cada uno incluye un diagnóstico, los objetivos, las medidas previstas y su financiación, además de mecanismos de seguimiento y evaluación.
Este segundo plan supone un 79 % más de inversión que el anterior, que contemplaba 33.000 millones de euros.
El mayor esfuerzo se concentra en educación y formación, con 3.152 millones más. Le siguen el empleo, con 930 millones adicionales, y la salud, con 626.
El plan refuerza además la protección de la juventud en riesgo de exclusión o discriminación (201 millones más) y apuesta por la juventud rural, con 141 millones más.
En su última rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Rego expresó su gratitud a los jóvenes que se movilizan en la calle. Incluyó a los que acampan en Sol, que según dijo defienden los derechos del conjunto del país.
Se refirió a una generación que, a su juicio, ha sido criminalizada y caricaturizada. Recordó que se le ha pedido paciencia cuando lo que hace falta es justicia.
Aseguró que esos jóvenes han abierto un debate fundamental y han logrado que la vivienda sea el asunto más importante de la conversación pública.
El plan es fruto de un proceso participativo de más de dos años, con encuentros territoriales y temáticos y más de 70 organizaciones. Incluye también demandas del plan Horizonte Joven 2030, según el Ministerio de Juventud e Infancia.
Rego destacó medidas como las becas y ayudas al estudio, el empleo juvenil, el Bono Cultural Joven, el Verano Joven y las políticas de emancipación. Enumeró también demandas de la juventud en vivienda, como destinar el 30 % de la nueva edificabilidad residencial a alquiler asequible protegido, movilizar viviendas vacías o frenar la especulación con medidas fiscales.
La ministra se hizo responsable de los lugares a los que no han podido llegar. Admitió que hay trabajo empezado que no ha podido concluirse, aunque confía en que se terminará más pronto que tarde.