El presidente de la entidad, el doctor Daniel Chaverri, ha pedido no normalizar que las heridas abiertas se cronifiquen y que las traten profesionales coordinados, no sanitarios aislados.
Chaverri ha lanzado el mensaje en la primera jornada formativa de la sociedad para periodistas. Se ha celebrado antes del Día Mundial de las Heridas, el 18 de octubre, y de la Semana Mundial de Concienciación sobre el Cuidado de las Heridas.
Según explicó, tradicionalmente se han considerado inevitables, ligadas a ciertas enfermedades o etapas de la vida. Sostiene que no es así: la mayoría se pueden evitar y no deberían alargarse en el tiempo.
Advirtió de que cualquier herida, por pequeña que sea, es fuente de complicaciones, y de que el riesgo crece cuantos más días permanece abierta. Son, dijo, solo la parte visible de un proceso que hay que tratar si se quiere curar: el apósito importa, pero no basta.
Existen múltiples tipos: úlceras por presión, llagas, lesiones por incontinencia, heridas de pie diabético, vasculares, de origen autoinmune y quirúrgicas.
Chaverri cifró entre el 27 % y el 50 % los pacientes ingresados en un hospital que presentan alguna herida. En las residencias, el 9 % de los mayores tiene una lesión por presión, y hasta el 98 % de ellas son evitables.
Añadió que entre el 15 % y el 25 % de las personas con diabetes tiene una úlcera en los pies.
La vocal Silvia Blasco, enfermera, explicó que la sociedad, que ha editado un atlas de imágenes de heridas, plantea cinco claves. La primera es garantizar una atención universal, por ser un derecho.
Las otras cuatro son impulsar una atención integral y multidisciplinar, asegurar recursos y una organización adecuados, mejorar los datos epidemiológicos y la prevención, e incorporar las lesiones evitables a las políticas de seguridad del paciente. La quinta es reforzar la formación de los profesionales.
Sobre este último punto, Chaverri denunció que los grados de Enfermería y de Medicina no incluyen formación en heridas. Reclamó que se incorpore a todas las carreras universitarias que tratan con ellas.
El presidente subrayó que la enfermera es la cara visible del proceso, pero que sola no puede cicatrizar una herida. Insistió en que hay que tratar la causa, no solo curar la lesión, y para ello hace falta coordinación entre sanitarios.
La podóloga Almudena Cecilia, también vocal, lamentó que la herida se infravalore en cualquier campo, pese a que refleja cómo está el organismo. La paciente de pie diabético Marta Lafuente destacó el valor de los equipos multidisciplinares para detectarlas pronto y derivarlas con rapidez.
La jornada abordó también los mitos. Los expertos rechazaron los remedios populares y desmintieron que dejar las heridas al descubierto ayude a curarlas. Los antisépticos sirven como herramienta puntual, pero desaconsejaron usarlos de forma rutinaria.