Con su disolución por el adelanto electoral, la Cámara Alta, presidida por Pedro Rollán, deja un dato inédito: el mayor gasto en viajes desde que existen cifras oficiales. Entre agosto de 2023 y mediados de 2026, el Senado ha destinado 10,9 millones de euros a los desplazamientos de sus señorías.
Según un recuento, esa cifra supera el gasto de las cinco legislaturas anteriores desde que se publican estos datos, hace 10 años.
La que va de diciembre de 2019 a mayo de 2023 costó 8,7 millones, con las restricciones por la covid de por medio. La de julio de 2016 a marzo de 2019 se quedó en 8,4 millones.
El resto de legislaturas de este periodo quedaron truncadas y gastaron menos en viajes.
En la actual, el Partido Popular ha tenido mayoría absoluta y ha presentado el Senado como un contrapeso del Congreso y del Gobierno de Pedro Sánchez. Esa mayor actividad parlamentaria ha elevado el gasto, según el recuento.
La Cámara Alta publicó a finales de verano los datos del segundo trimestre de 2026. Incluyen viajes parlamentarios, políticos y oficiales, además de los costes de gestión, cancelación y cambio de billetes.
La institución cubre los billetes de avión, tren, autobús o barco que los senadores usan para su labor parlamentaria. También paga los viajes para actividades políticas, sectoriales o de representación institucional, y los oficiales en nombre del Senado.
Además, entrega a cada parlamentario una ‘Tarjeta-Taxi’ con un crédito máximo anual de 3.000 euros, válida para desplazarse por la Comunidad de Madrid.
Quien usa su propio coche cobra 0,25 euros por kilómetro, más el importe de los peajes si los hay.