Madrid vuelve a convertirse este lunes en el escenario central de los actos del Día de la Hispanidad. Los Reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, presiden el tradicional desfile militar del 12 de Octubre, una parada en la que participan 4.380 efectivos de las Fuerzas Armadas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otros organismos públicos.
La celebración llega en la recta previa a las elecciones generales del 29 de noviembre y a pocos días de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla. Entre las principales novedades de esta edición destaca la presencia de tres blindados 8×8 Dragón, que se mostrarán por primera vez en el desfile del Día de la Hispanidad.
Los monarcas y sus hijas tienen prevista su llegada a la tribuna real a las 11.00 horas, después de la llegada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; la ministra de Defensa, Margarita Robles; y el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el almirante general Teodoro Esteban López Calderón, junto con el resto de autoridades.
No estarán presentes los presidentes autonómicos Juanma Moreno, María Chivite e Imanol Pradales, que han excusado su asistencia.
La parada militar recorrerá por cuarto año consecutivo el Paseo del Prado y el Paseo de Recoletos, desde la glorieta del Emperador Carlos V hasta la plaza de Colón. Las obras de soterramiento del tráfico en el Paseo de la Castellana impiden recuperar el recorrido tradicional.
El acto comenzará con los honores militares a Felipe VI y la revista a las tropas. Después del saludo a las autoridades, llegará uno de los momentos más esperados: el salto de dos integrantes de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio con la bandera de España.
El cabo primero José Antonio Lago Rubio será el encargado de portar la enseña nacional, de 24 metros cuadrados y 15 kilos de peso. Campeón de España en la modalidad de Precisión y Aterrizaje, acumula más de 12.500 saltos y ha sido designado nuevamente entrenador de la patrulla.
A su lado saltará el sargento primero Pablo García Matanza, que ejercerá como guía. El militar gallego suma más de 4.000 lanzamientos y cuenta con experiencia tanto en las selecciones nacionales militares como civiles. En abril consiguió el oro por equipos en el Campeonato Nacional Militar de Paracaidismo.
Tras el izado de la bandera y el homenaje a los caídos, el público podrá contemplar el vuelo de la Formación Mirlo, que tomó el relevo de la Patrulla Águila después de la retirada de los aviones C-101. Sus cinco aeronaves Pilatus PC-21 están destinadas a la formación de los futuros pilotos militares. En esta ocasión, los aparatos no llevarán el sistema de humo blanco.
El desfile aéreo contará con 82 aeronaves: 34 de caza y enseñanza, 16 de transporte y 32 helicópteros, distribuidos en 18 formaciones.
A continuación, la parada terrestre reunirá 128 vehículos, 39 motocicletas, 286 caballos, cinco perros y a Babieca, la cabra de dos años que acompaña al Tercio Don Juan de Austria, tercero de la Legión.
La novedad más destacada serán los tres blindados 8×8 Dragón del Ejército de Tierra. Dos corresponden a la versión de vehículo de combate de Infantería y el tercero, a la de Zapadores. Los tres pertenecen a la Brigada Rey Alfonso XIII de la Legión.
Su exhibición llega en un momento marcado por las dificultades del programa de fabricación y entrega. El Ministerio de Defensa mantiene un pulso con Tess Defence, el consorcio responsable del desarrollo de estos vehículos, por los retrasos acumulados y las deficiencias técnicas detectadas.
Defensa ha reclamado reiteradamente el cumplimiento de los plazos y ha advertido de posibles sanciones económicas. A finales de septiembre, el consorcio entregó un nuevo lote y alcanzó el centenar de unidades suministradas, frente a las cerca de 350 previstas.
De los 4.380 participantes en la parada militar, 3.850 son hombres y 530 mujeres. Todos ellos forman parte del dispositivo que reúne a militares, miembros de las fuerzas de seguridad y representantes de otras instituciones públicas.
Una vez concluido el desfile, los Reyes saludarán a los responsables militares y a los participantes. Después se procederá al arriado de la bandera y las autoridades se trasladarán al Palacio Real.
La jornada continuará con la recepción ofrecida por Felipe VI y Letizia con motivo de la Fiesta Nacional. La princesa Leonor participará por cuarta vez en este encuentro, que reúne a representantes de los principales órganos del Estado, miembros del Gobierno, responsables políticos y personalidades de distintos ámbitos.
Está previsto que alrededor de mil invitados pasen por el tradicional besamanos, con pausas durante su desarrollo.
Entre las particularidades de este año figura la invitación a representantes de la sociedad civil de Ceuta y Melilla, un gesto que coincide con la próxima visita de los Reyes a ambas ciudades autónomas. También se espera la asistencia de empresarios, representantes del mundo de la cultura y la ciencia, y personas que han participado en actos de la Familia Real durante el último año.