La Comunidad de Madrid ha solicitado a la Delegación del Gobierno que ponga fin a la acampada instalada en la Puerta del Sol, donde cientos de personas protestan desde finales de septiembre por las dificultades para acceder a una vivienda.
El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, ha enviado una carta al delegado del Gobierno, Francisco Martín, en la que expresa su preocupación por los posibles riesgos que supone mantener las tiendas de campaña en una plaza tan transitada.
Según el Ejecutivo regional, la ocupación del espacio podría complicar una evacuación de emergencia, tanto de los edificios cercanos como de las estaciones de transporte público. También advierte de posibles daños al patrimonio.
La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha pedido además información sobre la supuesta presencia de colectivos relacionados con organizaciones extremistas. Se trata de sospechas planteadas por el Gobierno autonómico, sin que se hayan aportado pruebas concluyentes en la información difundida.
La protesta comenzó tras el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que falleció posteriormente. Su caso ha reavivado el debate sobre la crisis habitacional y las dificultades que afrontan numerosas familias para conservar sus hogares.