Carlos Alcaraz no pisaba la final de un torneo desde el pasado mes de abril. Este lunes puso fin a esa racha en Tokio, donde defiende título, tras vencer a su compatriota Jaume Munar por 5-7, 6-3 y 6-1.
El número tres del mundo tuvo que remontar un partido que se le complicó pronto. Perdió el primer set, pero elevó su nivel en cuanto se vio contra las cuerdas y no dejó opciones a su rival.
En la final, que se disputa sobre pista dura en este ATP 500, se medirá al ganador del duelo entre Jiri Lehecka y Valentin Vacherot.
La semifinal arrancó con dos jugadores muy sólidos al saque. Entre ambos solo concedieron siete puntos al resto durante la primera parte del set.
El partido cambió en el séptimo juego, cuando Alcaraz consiguió la primera rotura. Consolidó ese break y se colocó con 5-3, a un paso de llevarse la manga.
Entonces apareció la mejor versión de Munar. El balear encadenó cuatro juegos seguidos y cerró el set por 7-5 en su primera oportunidad, favorecido por una doble falta del murciano.
Alcaraz respondió de inmediato al inicio de la segunda manga. Logró dos roturas consecutivas, aunque cedió su primer servicio y desaprovechó la opción de abrir más brecha.
Aun así, el de El Palmar se puso con una ventaja de dos juegos que ya no perdió en todo el set. Amplió esa distancia con una nueva rotura y cerró la manga por 6-3, lo que igualó el partido.
Con el marcador empatado, el encuentro se decidió en un tercer set por segunda vez en el torneo. Ya había ocurrido en primera ronda ante el estadounidense Michelsen.
Como entonces, Alcaraz exhibió su mejor tenis cuando más lo necesitaba. Empezó con un parcial de 5-0 que dejó el desenlace prácticamente sentenciado.
Munar logró sumar un juego, pero no pudo frenar la superioridad del murciano. El set acabó 6-1 a favor del vigente campeón, que luchará por revalidar el título en Tokio.